Una mañana tranquila y apacible en Konoha, como todas las que había sido durante los últimos años. Hyuuga Hinata, una tímida chica de apenas 12 primaveras cumplidas se había levantado temprano esa mañana para cumplir con sus usuales tareas como shinobi a las cuales su tutora, Kurenai, le había impuesto desde hace un tiempo. Justo en ese momento la niña de ojos blancos se dirigía a paso lento hacia acto de aparición en el comedor de la modesta vivienda, dejando al parecer a su cuidadora un poco sorprendido quizás por esto.
-- Hinata… veo que te has levantado muy temprano hoy. –susurro Kurenai ocultando casi por completo su desconcierto. - ¿iras a entrenar antes de asistir a las misiones de hoy?
Aquello era una simple treta ya que la mujer estaba enterada que su pupila, por más que intentara ocultarlo, solía observar a escondidas a cierto rubio que desde hace algún tiempo parecía haber llamado su atención.
-- No, solo quiero dar un pequeño paseo. –contesto la Hyuuga con su usual tono. - si usted me lo permite, claro…
-- Supongo que no hay problema con eso. –dijo al son que bebía un sorbo de su taza de café y pensaba un poco el asunto. – solo llega a tiempo, debemos ir con Sarutobi-Sama y tomar las misiones del día.
-- De acuerdo.
Fue así como después de aquella conversación, la tímida niña salió hacia el recibidor y tomando su chamarra y sandalias se las coloco para después salir de la vivienda mientras que una Kurenai algo pensativa ante la respuesta de su alumna parecía meditar todo aquello.
-- Hyuuga… Uchiha… ¿Quién pensaría que me tocaría entrenar a dos descendientes de ese linaje?
Pensaba en ese momento la mujer para si misma, recordando a cierto Uchiha quien hace poco había pasado su cuidado y el cual pensando sobre su situación, ciertamente le recordaba a la chica que acababa de salir de ahí, quizás la forma en cómo habían quedado abandonados era diferente, sin embargo a su criterio esos dos le parecían en cierta forma muy parecidos.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Caminando por las apenas pobladas calles de la aldea, a paso lento pero firme la pequeña Hyuuga parecía haber dicho la verdad sobre el susodicho paseo ya que para cualquiera que la observaba, Hinata no parecía llevar algún rumbo determinado, limitándose a atravesar la aldea con la mirada pasiva que la acostumbraba mientras que su mente parecía divagar por obra de cierto chico rubio el cual no había logrado observar desde hace un par de días. Repentinamente una voz familiar resonó en su cabeza.
-- ¿uh?... ¿será?... –susurro con un tono impaciente mientras corría un poco y se ocultaba detrás de un poste de luz para observar al poseedor de aquella voz la cual reconocía perfectamente. – S-si es… Naruto-kun…
Los ojos de la Hyuuga se llenaron de entusiasmo notándose además la pequeña pero sincera sonrisa que sus labios mostraban en ese momento, divisándose instantes después como aquel rubio tan apreciado para ella parecía dirigirse hacia las afueras del pueblo junto a cierta pelirosa por la cual parecía sentir algo.
-- ¡Al fin, una oportunidad de mostrar lo que valgo! – decía el rubio realmente exaltado por aquello. - ¡esta misión si será una verdadera prueba!
-- Ya cálmate Naruto. –regañaba Sakura instantes después y sin dejar de seguirle el paso. – Solo tenemos que escoltar al señor Tazuna a su pueblo, quizás ni siquiera enfrentemos problemas complicados.
-- No digas eso Sakura-chan… -susurro el rubio con un tono de voz apagado el cual no tardo mucho en recuperar su estado anterior. - ¡Esta misión será especial, lo presiento!
-- Naruto-kun… -susurraba a lo lejos la Hyuuga sin poder de dejar de admirar a aquella persona la cual era su fuente de inspiración.
-- ¿Eh?
Sintiendo una mirada fija el rubio volvió su mirada intentando encontrar a alguien, sin embargo no parecía haber nadie allí.
-- ¿Qué sucede Naruto? –pregunto Sakura al ver su distracción tan repentina. - ¿acaso viene Sasuke-kun?
-- Eh… no. –contesto el susodicho mientras maldecía a su compañero Uchiha por estarse retrasando. – solo sentí que alguien me observaba…
-- Debes estar paranoico –respondió la pelirosa mientras daba un suspiro de resignación y continuaba el camino. – vamos esperaremos a Sasuke-kun y Kakashi-Sensei en la entrada de la aldea.
-- ¡Hi Sakura chan!
Muy distraído en su intento por alcanzar a su compañera parecía que Naruto no había notado la presencia de cierta Hyuuga quien, pegada al poste tanto como podía permanecía nerviosa y a la vez agradecida por haber reaccionado lo suficientemente rápido como para ocultarse. Finalmente después de unos momentos de nerviosismo, la chica salió de su escondite observando fijamente hacia la dirección en que los dos Genins habían partido.
-- Naruto-kun se va a una misión… -susurro recordando que tanto el susodicho como su compañera llevaban equipaje, deduciendo que quizás estarían un par de días fuera de la aldea. – bien… yo también me esforzare
Pensó Hinata para sí misma poniendo rumbo nuevamente hacia su hogar.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Los atajos no siempre eran la mejor alternativa a seguir, era lo que pasaba por la mente de la pequeña Hyuuga quien debido a la curiosidad por explorar una nueva ruta y quizás, el hecho de no querer regresar tan pronto la habían hecho tomarlo.
-- Creo que si tomo este camino… -susurraba algo pensativa mientras observaba todas las rutas posibles. – o quizás este… ya me confundí…
-- ¿Así que… decidiste salir del agujero donde te tenían? – pregunto una voz un tanto agresiva.
-- ¿Ah?... yo…
Sin embargo Hinata pudo darse cuenta que aquellas palabras no eran dirigidas hacia ella, proviniendo quizás de un lugar cercano al poder escucharlas, suspirando poco después al pensar que se había metido en problemas.
-- ¿Pero de dónde provino aquello?... –susurro para sí misma antes de escuchar una segunda voz esta vez, una conocida. – ese es…
Con algo de curiosidad y desconcierto ante aquello, Hinata avanzo sigilosamente a través de uno de los techos de las viviendas, quedándose oculta para observar sorprendida como en una de las calles deshabitadas cercanas su nuevo compañero de equipo parecía tener una charla con cierto Uchiha el cual Naruto y Sakura debían estar esperando
-- Contesta. Acabo de hacerte una pregunta. – insistió Sasuke con una expresión que denotaba cierta impaciencia.
Sin embargo con la mirada un poco baja Natsuo parecía limitarse a observarlo sin decir palabra alguna.
-- Dos Uchihas sobreviven, la aldea decide mantener oculto a uno y ahora… ¿Después de todo dejan todo de lado como si fuera lo más común? –le dijo en un tono de burla. - ¿no te parece extraño?... ¿Qué demonios planeas Natsuo?
-- No se a lo que te refieras. –contesto finalmente el susodicho con un tono de voz algo cortante. – Yo no pedí esto Sasuke.
Hinata observaba detenidamente todo aquello, realmente no entendía del todo la conversación entre ambos chicos sin embargo, de alguna forma sentía que el verlos charlar posiblemente debían tener una conexión, especialmente por el hecho de que el moreno no solía hablar con demasiadas personas y pese a las dudas que tenia sobre su compañero, parecía que el hecho de ser un Uchiha era algo verdadero.
-- ¿Crees que voy a creer eso? –se burlo Sasuke dando un paso hacia el frente lo que atrajo la atención tanto de Hinata como Natsuo. - Ambos tenemos el mismo objetivo ¿recuerdas?... acabar con la persona que hizo nuestras vidas una miseria.
Natsuo trago saliva al escuchar aquello, no era algo que le gustara recordar.
-- La manera de poder hacerlo es convertirse en un ninja con capacidades superiores y la única manera es pasar por la academia y formar parte de un equipo. –continuaba diciendo a la vez que a pasos decididos acortaba la distancia entre él y aquel Uchiha. - ¿así que te has dado cuenta de que tu manera de hacer las cosas no te llevara a ningún lado?
Dando un paso hacia atrás Natsuo retrocedió un poco ya que la distancia entre él y Sasuke en verdad se había acortado, reconociendo que aun después de ese tiempo le seguía provocando algo de temor, quizás por el hecho de ser el hermano menor del asesino de su familia así como la usual mirada que solía dedicarle la cual no era tampoco muy diferente a la de Itachi.
-- ¿Tan cobarde como siempre? – se burlo nuevamente el moreno mientras esbozaba una sonrisa sínica.
-- ¡No lo soy!
Sasuke arqueo una ceja ante aquel comentario mientras que Hinata tuvo que contener un poco la sorpresa para no ser descubierta ya que aquella reacción del Uchiha la había tomado con la guardia baja.
-- No hago esto por seguirte el paso… -susurro con voz temblorosa y apretando sus puños. - yo tengo una ambición, quizás sean la misma pero lo hare a mi manera… y voy a superarte Sasuke…
El moreno se limito a sonreír de una manera un tanto mezquina a la vez que tomaba su equipaje el cual había dejado en el suelo a unos cuantos pasos.
-- Solo el mejor de ambos podrá asesinarlo y no pienso perder. –comento antes de comenzar a alejarse. – esta charla a terminado, ya que parece que no estamos solos…
Hinata llevo una de sus palmas a su rostro, cubriendo su boca ante aquel comentario, parecía haber sido descubierta y a pesar de la marcha temprana de Sasuke, Natsuo parecía no querer hacer lo mismo, permaneciendo de espaldas a ella y sin dejar de observar el lugar por donde su compañero de clan se había marchado. Finalmente al notar que su compañero de equipo no se movía, la Hyuuga intento marcharse del lugar.
-- Hinata. - llamo el Uchiha haciendo caer a la susodicha del tejado por lo repentino que había sido, atrapándola para suerte de la misma en sus brazos. - ¿te encuentras bien?
-- Aaah…
-- ¿Qué sucede? – pregunto nuevamente Natsuo desconcertado al notar como el rostro de su compañera se había puesto colorado. - ¿Hinata?
Desconcertado por la reacción de su compañera, Natsuo juro que estaba a punto de decirle algo antes de que la misma colapsara, jurando que por un momento pudo ver como algo de humo salía de sus orejas así como el lugar donde antes habían estado sus ojos parecía haber ahora solo un par de espirales girando.
-- ¿y ahora qué hago?...
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-- Mmm… ¿Dónde estoy?...
Se preguntaba Hinata tallando un poco sus ojos antes de que su mente comenzara a trabajar sobre lo anterior que había vivido, dándose cuenta casi al instante que se encontraba en la plaza de la villa, un lugar que había visitado anteriormente ya que era usualmente muy tranquilo y podía meditar acerca de ciertos asuntos, fue entonces que volvió a la realidad e intento moverse recibiendo en ese momento una lata que parecía de ser de soda de naranja.
-- ¿te sientes bien? – pregunto Natsuo después de haberle dado el refresco a su compañera.
-- S-si… gracias –susurro la chica observando que el Uchiha se sentaba a su lado.
-- me alegra.
Observando de reojo, Hinata pudo ver como su compañero le regalaba una sonrisa al son que comenzaba a tomar de su bebida, recordando lo que había pasado antes de su desmayo lo que la hizo ponerse colorada nuevamente, tratando de ocultarse con su bebida lo que le fue muy difícil, sin embargo, el Uchiha parecía distraído y no le tomo importancia a lo que había pasado, de hecho por su actitud tan apacible ni siquiera pareció haberle molestado.
Los minutos pasaron y la Hyuuga poco a poco sintió que debía decirle algo a aquel niño ¿pero qué sería?, de alguna forma se lamentaba en su mente haber estado espiando algo que no le incumbía, sin embargo debía tomar en cuenta que ahora sabía algo más sobre su nuevo compañero, aunque también la había abierto la duda hacia algunas mas. El tiempo siguió su curso y ante aquel silencio molesto Hinata se armo de valor para decir algo cuando finalmente…
-- Creo que ya se nos hizo tarde. –susurro Natsuo levantándose de su asiento lo que interrumpió el intento de habla de su compañera. – Vamos, Hinata-chan tenemos que ir con Kurenai-sensei
Diciendo eso el Uchiha se coloco un par de muñequeras rojas en ambos brazos así como la cinta que lo acreditaba como aprendiz de Genin la cual debido a su estatura (y forma de atarla) termino llegándole hasta la espalda, momentos después miro a su compañera con una sonrisa confiada indicándole que debían partir.
-- H-Hi… -susurro Hinata con su usual tono apenado levantándose de su asiento y caminando junto con Natsuo hacia su nuevo destino, lamentándose en su mente el no haber tenido el valor de disculparse por lo anterior.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
En las afueras del edificio el grupo 8 y su instructora ya esperaba a los dos miembros restantes del equipo, algo extraño por parte de Hinata ya que no era de las que se retrasaba, dedicándose sus compañeros a esperar mientras que Kurenai por su parte revisaba algunos documentos que tenía en sus manos.
-- Primero Kurenai-sensei y ahora Hinata –se quejaba Kiba . - ¿Qué ya nadie es puntual?
-- Tampoco a llegado Natsuo –comento Shino con su usual tono.
-- Si bueno, de el no esperaba nada sinceramente. –contesto llevando sus manos a la nuca.
-- De Hinata me sorprende sinceramente, en cuanto a Natsuo… -susurro Kurenai pensativa. – Quizás se le haya olvidado, lo mejor hubiera sido traerlo arrastrando nuevamente.
Tanto Kiba como Shino la observaron con cierto desconcierto, anotando en su memoria que dejar esperando a aquella mujer no sería la mejor idea de todos. El tiempo siguió pasando y finalmente los dos chicos se divisaron a lo lejos, dirigiéndose rápidamente hacia sus compañeros apenas y los habían notado.
-- ¡Hola chicos! – saludo Natsuo apenas y llego con sus compañeros. – Lamento la tardanza.
-- L-lo siento chicos… -se disculpo la Hyuuga con una leve inclinación.
Tanto Shino, Kiba como Kurenai los observaron detenidamente lo que desconcertó a ambos.
-- ¿y qué hacían ambos que se demoraron tanto? –pregunto finalmente Kiba
Hinata se sonrojo totalmente ante aquella pregunta, recordando el motivo de su tardanza y mirando de reojo en ocasiones a Natsuo quien seguía con su apacible expresión.
-- No mucho, la encontré de camino a este lugar y le invite un refresco. –dijo Natsuo con su calma habitual. – aunque creo que debí haberme fijado en la hora antes de hacer eso.
La tímida chica estaba ahora sorprendida por las palabras de su compañero, sobre todo por no haberle atribuido la culpa la cual por cierto merecía ante aquello.
-- ¿Verdad Hinata? – pregunto el Uchiha ahora con una sonrisa sincera.
-- ¡S-si!... –se apresuro a decir la susodicha al son que el rubor en su rostro se hacia un poco notorio teniendo que bajar un poco la mirada ante esto. – Perdonen, yo tampoco me di cuenta de la hora que era…
Los restantes miembros del equipo analizaron sus palabras así como la imagen que daban ambos, contrarrestando completamente la imagen segura que el Uchiha daba ante la penosa y muy tímida de su compañera, aun así conociendo la actitud de Hinata decidieron dejarlo pasar para concentrarse en el motivo por lo cual se habían reunido esa mañana.
-- Así que en cuanto a las misiones… -comento Shino intentando regresar la seriedad al ambiente.
-- Cierto. Bien grupo 8 tenemos un par de misiones que hacer hoy así que prepárense para sus tareas.
-- Bien lo esperaba. –dijo Natsuo muy entusiasmado. - ¿Qué haremos?, ¿escoltar a un terrateniente que es amenazado por un clan de ninjas?, ¿proteger una aldea de un ataque?... ¡vamos, muero de la emoción Kurenai-Sensei!
El resto del equipo no fue el único que aun no se acostumbraba a las reacciones de aquel niño ya que parecía que incluso Kurenai, quien en ese momento llevaba una mano a su nuca no terminaba de entenderlo.
-- Eh… no, no es nada de eso Natsuo, lo que harán será…
-- ¿¡Que, que!? – insisto el joven Uchiha con ojos de ilusión. -- ¡Quiero saber!
-- Lo que harán será…
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-- Gracias muchachitos por su servicio. – decía una mujer de edad madura al son que les daba indicaciones de cómo deberían cuidar a su bebe. – en verdad me hacen un gran favor.
-- Descuide, nos esforzaremos. – contesto Hinata con el mejor tono de seguridad que podía dar.
La mujer al ver un momento a Hinata, así como a un Natsuo quien en su rostro dibujaba cierta incertidumbre término abandonando su hogar dejando a los dos ninjas al cuidado del mismo, así como de cierto bebe quien por el momento amenazaba con permanecer dormido el resto de la tarde.
-- Debe ser una broma… ¿esto es una misión? – pregunto el Uchiha dando un largo suspiro de resignación. – creí que los ninjas… hacían no se… cosas más interesantes.
-- T-todos empezamos desde misiones sencillas Natsuo-kun. –susurro la chica atrayendo la atención del susodicho. – la misiones están clasificadas de la D a la S, a nosotros los Genins nos corresponden las más sencillas.
Natsuo se quedo pensativo ante el comentario de su amiga el cual trajo a su mente las palabras que Sasuke le había dirigido esa mañana.
-- En fin… supongo que Kiba y Shino fueron junto con Kurenai-Sensei a una misión espectacular y nos dejaron las más fáciles. –se quejo sentándose en el pórtico de aquel hogar.
-- No diría eso exactamente. – comento recordando las anteriores misiones que había hecho junto con los susodichos. -¿demos lo mejor de nosotros si?
Por primera vez el Uchiha pudo ver la linda sonrisa de su compañera la cual lo desconcertó al grado de extrañarle, sintiendo un vuelco el estomago lo hizo sonrojarse un poco, limitándose a asentir con su mirada en forma positiva. Hinata no noto la reacción de su compañero.
Fue así que acoplándose a la misión que se les había dicho ambos ninjas se dispusieron a cumplirla, lo cual no fue muy difícil debido a que el recién nacido se había mantenido dormido toda la tarde, lo que le había dejado tiempo a cierto Uchiha de repasar algunas rutinas en cuanto a su entrenamiento ante los atónitos ojos de la Hyuuga quien, después de Naruto, no había visto a algún otro entrenar de aquella forma. En verdad tenía algo que probarse a sí mismo, o algo que superar, al menos eso pensaba.
-- N-Natsuo-kun…
-- ¿mm?... ¿Qué sucede Hinata-chan? –pregunto el Uchiha interrumpiendo las flexiones que en ese momento hacia.
-- Eto… yo… -susurro ruborizándose un poco para al final bajar su mirada y hacer una leve inclinación. – Perdona por lo de esta tarde…
Alzando su vista hacia la tímida niña, Natsuo pensó un poco acerca de los recientes sucesos, sonriendo un poco al recordar el porqué de aquella disculpa. Hinata observo un poco asustada como su compañero después de flexionar un poco sus rodillas al levantarse se dirigía hacia ella, notando instantes después como colocaba ambas manos en sus hombros y le regalaba una sonrisa sincera.
-- No te preocupes, de hecho lo había olvidado. –decía riendo un poco para posteriormente llevar sus manos a la nuca. – creo que solo estabas en el lugar y momento equivocado.
¿Algo tan fácil como eso? Se preguntaba la Hyuuga al ver esa reacción tan simple que su compañero poseía, se había imaginado un interrogatorio, incluso esperaba que Natsuo le pidiera la razón por la que había estado escuchando aquello, la cual por cierto no sabría contestar ya que el quedarse en aquel lugar era algo que aun le sorprendía a la misma.
-- Si… creo que fue eso… -contesto Hinata al ver como el Uchiha se sentaba en el pórtico del patio de aquel hogar y se recostaba al parecer en un intento por descansar.
Un nuevo silencio se hizo presente, en el que el sonido del viento al mover la espesura de los arboles de aquel jardín, así como el sonido del agua fluyendo por el estanque de la misma era lo único que podía escucharse. Aquello en cierta forma la molestaba, quizás por el hecho de que la culpa que sentía no se había calmado con la reacción de su compañero, sin embargo, no era mucho lo que podía hacer, al menos eso creía.
-- Natsuo-kun… ¿Por qué Sasuke-kun te trata de esa manera? – se digno finalmente a preguntar la Hyuuga, arrepintiéndose instantes después sin embargo.
Preguntándose porque había hecho esa pregunta a la vez que Natsuo medito un poco sobre el asunto antes de decir algo, era remontarse en el pasado, algo que no solía hacer mucho por razones personales, sin embargo no era lo suyo ignorar a los demás como lo hacía Sasuke, así que tomando un poco de aire contesto finalmente…
-- Solo son cosas del pasado… -dijo sin muchos ánimos.- Yo y Sasuke quedamos en un estado parecido después de la perdida de nuestras familias, el causante era el mismo y a ambos nos dejo vivos por razones que apenas entendimos en esos momentos…
El chico hizo una pausa, mientras que alzando su vista al cielo suspira un poco para volver a hablar, ante la atenta mirada de Hinata quien escuchaba todo lo que su compañero decía.
-- Lo único que ese tipo nos dejo fue la venganza. –susurro mirando su puño y cerrándolo fuertemente. – es lo único que nos mantiene vivos desde entonces…
-- Eso es muy tiste. –contesto la chica con un tono lastimero.
-- si, pero bueno nadie escoge el camino que le toca recorrer.
Nuevamente el silencio volvió, silencio durante el cual Hinata observo unos momentos a su compañero el cual de cierta forma, le recordó a cierto rubio por el cual se había estado preguntando toda la tarde y el cual seguramente ya estaría en camino hacia su misión. El recordar que Sasuke formaba parte de su equipo hizo que a la chica volviera el recuerdo de algo que la había intrigado en el momento.
-- ¿Le… tienes miedo a lo que Sasuke-kun pueda hacer?
Esta vez el sorprendido fue el Uchiha quien tuvo que analizar un poco todo para entender a lo que la Hyuuga se refería, recordando la reacción que había tenido frente a su compañero de clan.
-- Yo… entiendo si eso. –interrumpió nuevamente Hinata sacándolo de sus pensamientos. – porque soy una persona muy cobarde… no soy buena ninja realmente y mis habilidades son pobres así que…
Sin embargo el sonido de algunos llantos provenientes del bebe que hasta ese momento se había mantenido dormido resonaron por el lugar, dándose cuenta ambos ninjas y siendo la Hyuuga la cual se dirigió rápidamente a calmar al recién nacido.
-- Ya, ya tranquilo.- susurro la niña al tomar al bebe en brazos y comenzar a arrullarlo. – tranquilo por favor…
A pesar de los intentos tan pobres de Hinata, poco a poco con su esfuerzo y su dulce voz quizás, el niño comenzó a tranquilizarse, suspirando la chica aliviada ante aquello.
-- Valla, parece que serias una buena madre eh Hinata-chan.
Volviendo su mirada con algo de desconcierto los ojos sin pupilas de aquella chica, se toparon con los del Uchiha el cual recargado en una de las paredes, la observaba con los brazos cruzados y con una mirada un tanto divertida.
-- N-No digas esas cosas Natsuo-kun… -susurro la chica sonrojándose y ocultando su mirada un poco.
-- No te desvalores a ti misma Hinata.
-- ¿Eeh? –pregunto desconcertada ante eso ultimo.
-- Sinceramente no sé porque hayas pasado anteriormente y tampoco es algo en lo que deba meterme. –decía mientras caminaba hacia su amiga y se detuvo al observar al bebe que en ese momento permanecía tranquilo. – sin embargo, hay cosas que cada uno de nosotros puede hacer, mientras creas en ti no hay nada que no puedas lograr, al menos se que no hubiera podido calmar a ese bebe como lo hiciste tu.
El ultimo tono bromista que utilizo el chico le había sacado una sonrisa a Hinata quien tardo un poco en darse cuenta de esto, agradeciendo en su mente aquellas palabras y recordándose a sí misma que tendría que tener más tacto sobre lo que hablaba con su compañero, al menos si es que sus ideas eran tan maleables como las de ella.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
La tarde se había pasado rápidamente y después de haberse reagrupado con el resto de sus compañeros, así como con su instructora, Hinata se despidió de todos encaminándose ahora junto con Kurenai hacia su apacible hogar, pensando durante el trayecto sobre el día que había tenido, deduciendo que era hasta la fecha uno de los más agitados de su vida, quizás por las circunstancias que le había tocado pasar gracias a cierto Uchiha quien en este momento debía estar haciendo algo parecido.
-- ¿Hinata?... ¿me estas escuchando?- pregunto Kurenai al ver a su alumna tan distraída en sus pensamientos.
-- Aaah… P-Perdón Kurenai-sensei… -susurro con su usual tono. -¿me decía algo?
La mujer observo fijamente a su protegida antes de continuar.
-- Te preguntaba sobre Natsuo, ¿Cuál es tu opinión acerca de el?
-- ¿mi… opinión?... –pregunto ahora Hinata sin entender a que iba todo eso. --¿Por qué la pregunta Sensei?...
-- Es un miembro temporal del equipo, también es mi deber saber su opinión acerca de el. –contesto la mujer en un tono serio pero autoritario.
-- Me parece un buen chico, a decir verdad -contesto la chica con algo de pena. – no creo que sea alguien que vaya a dar problemas.
-- Ya veo. –susurro Kurenai continuando su camino junto con su alumna. – Parece que las cosas no están resultando tan mal, solo espero poder mantenerlas bajo control.
Pensó la Kunoichi mientras que su alumna por su parte, seguía extrañada por la última pregunta, tenía un presentimiento por aquello y a decir verdad la incursión de Natsuo al equipo era algo extraño, al menos eso le parecía a la Hyuuga quien después de mucho pensarlo, empezó a pensar que las cosas podrían cambiar súbitamente con la incursión de aquel Uchiha al equipo.
Continuara...
0 comentarios:
Publicar un comentario