Naruto Shinobi Way
Saga I – Off The Darkness
Capitulo 5 – Una dura lección para un Uchiha
La situación del equipo 8 no parecía poder estar peor que en esos momentos, el grupo de jóvenes ninjas habían sido víctimas de un ataque provocado al parecer por un grupo de enemigos desconocidos quienes por la forma en cómo los tenían ahora rodeados y los habían emboscado debieron haber estado esperándolos. Como si eso no fuera suficiente, el cuerpo de su maestra yacía frente a ellos, muerto por la apariencia que daba.
-- No puede ser… -susurro Kiba quien en ese momento desde el piso parecía analizar la situación junto con su cachorro el cual sin bajar la guardia se mantenía rugiendo hacia los molestos visitantes. – tan solo pasaron unos segundos y… ahora nos tienen…
Shino se mantuvo en guardia mientras que en su rostro no se veían señales de sorpresa por lo que le había ocurrido a su instructora muy al contrario que el caso del Uchiha y la Hyuuga quienes con su vista desorbitada parecían negarse a creer aquello.
-- Kurenai…. Sensei… -- susurro Hinata mientras que su cuerpo involuntariamente comenzaba a guiarla hasta ella.
-- Son unos malditos… -decía entre dientes ahora el Uchiha mientras que con una mirada de desprecio fulminaba a sus atacantes. -- ¿Quiénes son ustedes?
Un lento aproximamiento por parte de los ninjas enemigos fue lo que el Uchiha obtuvo como respuesta, por lo que tomando uno de los kunais de su bolsillo se apresuro a asumir una posición ofensiva.
-- ¿intentas desafiarnos? – pregunto uno de los atacantes con un tono que denoto burla así como una voz bastante ronca y profunda. – Hahaha esto sí que es divertido.
-- ¿Así, porque? –pregunto ahora Natsuo retrocediendo unos pasos ante la imponente silueta de su enemigo, tenía que admitir que esos kusarigama no eran para tomarse a la ligera. -- ¿creen que no podemos vencerlos?
-- Solo mira a los que te rodean y preguntante tus posibilidades.
Ante aquella burla el Uchiha volvió su mirada hacia sus compañeros, Shino y Kiba parecían atentos mientras al igual que él, mantenían una formación circular alrededor de Kurenai y Hinata parecía inmóvil, pensando en esos momentos el infante si las palabras de su enemigo podrían tener validez alguna.
-- ¿Qué es lo que vamos a hacer?... ¿en verdad podemos con esto? –se pregunto en su mente Natsuo sin dejar de dar ocasionales miradas a sus compañeros. - ¡tengo que arriesgarme!
--¡Natsuo espera!
Las advertencias de Kiba fueron en vano y haciendo gala de su anterior velocidad el susodicho comenzó su ataque hacia el ninja que portaba las dobles oses, las cuales usaba para desviar todos los tajos que el Uchiha lanzaba con su kunai.
-- ¡Idiota! –se quejo de inmediato Kiba al son que Akamaru cubrió la posición que anteriormente tenía el Uchiha. - ¿Qué demonios planea hacer al romper la formación?
Shino solo se mantuvo en guardia mientras que su atacante hacia aparecer una espada y lanzaba algunos cortes los cuales logro esquivar haciéndose a un lado en repetidas ocasiones.
-- ¿Por qué no te rindes y aceptas la muerte joven genin? –se burlo ahora el misterioso encapuchado sin dejar de atacar.
-- No a llegado mi momento de morir. – contesto Shino sin ninguna señal de preocupación.
-- Prepárate Akamaru
La visión del Inuzuka se desvió algunas veces hacia su compañero Uchiha el cual alejado algunos metros de ellos continuaba batiéndose en duelo con el ninja fugitivo el cual sin mucho esfuerzo, lograba evitar los golpes así como las patadas que este ultimo solía lanzarle, ayudándose de la cadena que poseía su arma.
-- ¿Qué sucede es todo lo que tienes? – pregunto el encapuchado de voz siniestra con un tono de burla. – si es así, prepárate a morir.
Con un ágil movimiento el shinobi logro retroceder para así separarse del infante lo que le dio tiempo de lanzar una de las oses del kusarigama hacia atrás y haciéndolo girar un par de veces, lanzarlo con fuerza hacia el Uchiha el espero pacientemente y sin quitar su vista del anzuelo.
-- Espera… ¡Ahora! –Logrando que su cuerpo actuara tan rápido como sus pensamientos el chico dio un pequeño salto y aterrizando justo encima de la cadena aprovechando que aun se mantenía estática para así atravesarla a gran velocidad.--¡Ya que quieres ver lo que puedo hacer, te lo mostrare!
-- ¡Maldito M…!
-- ¡Hyenren…! – dándole una fuerte patada justo en el mentón el Uchiha logro sacar de balance a su oponente antes de que este pudiera terminar su frase, girando en ese mismo momento sobre su propio eje logrando así darle un segundo puntapié el cual logro elevar a su oponente unos cuantos metros del suelo, posteriormente aprovechando esto para dar un giro invertido y conectarle un tercer impacto justo en el abdomen. –… ¡Kyaku!!
El afectado termino dándose un fuerte impacto contra el suelo mientras que su atacante, cayendo de espaldas a él logro bajar de una manera más segura.
-- Yosh, chicos lo… logre…. – su ánimo se fue evaporando conforme su mente digería aquella escena que había ocurrido mientras realizaba su último ataque. – Shino… Kiba…
Nuevamente con sus ojos desorbitados el Uchiha pudo ver como ahora sus tres compañeros habían caído ante los dos ninjas restantes que justo en ese momento clavaban sus armas en el cuerpo de la pequeña Hyuuga quien parecía aun agonizante mientras su vista comenzaba a perderse.
-- Hinata…chan… -- ante aquella aterradora visión la reacción del chico fue derrumbarse sobre sus rodillas sin quitar la vista de su compañera. – no pudieron…
-- Parece que el bebe no soporto ver como matamos a sus amigos – se burlo una voz quien aprovechando la reacción del chico lo tomo por detrás y lo sujeto justo del cuello, dejándolo suspendido en el aire. – Maldito mocoso pagaras… lograste romperme un par de costillas.
-- Muchachos… no pudieron… no puede ser…
-- Jeje parece que el niñato aun no digiere la muerte de sus amigos… descuida. –susurro nuevamente el tipo que lo sujetaba al son que tomaba una de sus armas y se preparaba para terminar con su trabajo. - ¡Te unirás a ellos en un segundo!
Cerrando sus ojos el Uchiha espero a que llegara su trágico final sin embargo, repentinamente una extraña sensación comenzó a inundar el ambiente, así como unos pétalos de cerezo a flotar sobre todos los presentes.
“Fue suficiente.”
La voz de una mujer resonó por todo el campo de batalla, mas aun una voz que resulto familiar para Natsuo quien logro percibirla a pesar de la falta de oxigeno que comenzaba a serle molesta. De un momento a otro y de manera impredecible para él, sintió como se impactaba con el suelo sin poder entender porque lo habían soltado.
-- Pero que… ¿Eh? –se dijo a sí mismo el Uchiha al son que observaba como ahora su atacante era cubierto poco a poco por lo que pintaba ser maleza que progresivamente iba creciendo y solidificándose parecía volverse madera la cual termino por aprisionar a su atacante. -- ¿Qué es lo que está pasando?
Fue entonces que el infante pudo notar como los dos enemigos restantes en ese momento se movían tanto como podían para evitar ser aprisionados de la misma forma, fallando sin embargo mientras que los cuerpos de sus compañeros caídos poco a poco se desintegraban hasta convertirse en miles de pequeños insectos negros a excepción de Hinata y Kiba, quienes solo desaparecieron como si de una ilusión se tratara.
-- ¿Qué es lo que pasa aquí?
-- Parece que tampoco habías visto nunca un genjustu, ¿eh Natsuo?
-- ¡Kurenai-sensei! – exclamo emocionado y sorprendido el susodicho al notar la presencia de su maestra quien a su lado, no mostraba señales de haber sido herida en alguno momento. – Entonces esta fue una técnica ilusoria… lo que quiere decir…
-- Eh Natsuo, ¿Cómo te atreves a pensar que podrían eliminarnos tan fácilmente?
Kiba era ahora quien le hablaba, reconociéndolo por su tono confiado, volvió su mirada hacia atrás solo para ver cómo tanto él como Shino y Hinata se encontraban perfectamente.
-- Chicos… -susurro Natsuo con una sonrisa y un rostro de alivio que no se molesto en ocultar.
-- ¿Un Genjustu?... en verdad fuimos descuidados. –dijo mas para si mismo que para otros uno de los ninjas enemigos.
-- Estúpidos ninjas, ¡Nunca contaron con que nuestra sensei era toda una maestra en la ilusión! – se burlo Kiba con una sonrisa tan confiada como las que solía mostrar siempre.
-- Pero como es que… ¿todos sabían que esto pasaría?
-- P-Perdona Natsuo-kun – se disculpo inmediatamente la Hyuuga con su compañero. – todos conocemos las habilidades de nuestra sensei y… sabíamos que haría algo como esto…
-- Actuaste de una manera tan precipitada e irresponsable, definitivamente lo hiciste bien Natsuo. –comento Kurenai con cierto sarcasmo a la vez que se dirigía hacia el ninja que había estado a punto de matar a su alumno momentos atrás. – aunque quizás eso ayudo a que esta ilusión fuera más convincente ¿no lo crees?
El ninja renegado solo atino a soltar un gruñido ante aquella pregunta mientras que Kurenai sin perder tiempo se aproximo rápidamente a él, sosteniendo un kunai a la altura del corazón de este.
-- ¿Para quién trabajas y que es lo que buscas al atacarnos? –pregunto la mujer con un semblante serio y tenebroso. – responde bien y perdonare tu vida…
Pensando un momento aquello el ninja enemigo se dio cuenta como tanto Kiba como Shino ya habían imitado la acción de su instructora y se preparaban a darles muerte a todos sus compañeros.
-- Nadie nos contrato para hacer esto. – contesto finalmente el ninja de la manera más apacible que le era posible. – estos son los dominios de nuestro grupo de cazadores, eso es todo…
Kurenai analizo esas palabras mientras que con sus fríos ojos carmesí daba un rápido vistazo a su enemigo. A simple vista parecía que sus palabras eran ciertas notándolo sobre todo por sus gastadas ropas así como su gabardina la cual cubría gran parte de su cuerpo así como su rostro. La ausencia de una bandana ninja con el símbolo de la aldea a la que debían pertenecer termino convencer a la jounin quien dando un suspiro se alejo un poco y se volvió hacia sus alumnos.
-- Kiba… Shino, saben qué hacer.
Natsuo quien en ese momento al fin superaba todo lo que había visto y las aterradoras visiones de sus compañeros al caer, pudo ser testigo de cómo ahora ellos así como su instructora lanzaban sus kunais certeramente hacia el corazón de sus enemigos quienes solo sintieron como aquel objeto punzocortante los impactaba de lleno. El Uchiha solo desvió su mirada ante la escena topándose con la de Hinata quien parecía haber hecho lo mismo para no presenciar aquello.
Después de eso los troncos que había aprisionado a los susodichos ninjas se desvanecieron quedando los cuerpos de estos inertes de estos en el suelo, los compañeros del Uchiha sin decir nada siguieron a su instructora en silencio sin darse cuenta de Natsuo quien se quedo unos momentos observando aquello antes de correr del lugar en un intento por reagruparse con ellos.
-- ¿Esto es lo que le espera tanto a nuestro enemigo como a nosotros si nos descuidamos eh? – se pregunto mentalmente el Uchiha mientras continuaba su camino cabeza abajo. – No sé si este listo para matar a alguien. Pero ver morir a mis compañeros…
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El grupo de aprendices ninja y su instructora continuaron su camino a través del sendero el cual pronto los codujo hacia una llanura que conforme avanzaban, se iba cubriendo mas y mas por una vasta vegetación que hacían honor a su clima húmedo y templado. Esta vez la situación entre el grupo era mas silenciosa, esto posiblemente por el reciente ataque el cual pareció haber dejado mudo al Uchiha quien extrañamente se mantuvo serio desde ese entonces.
-- ¿Te encuentras bien Natsuo-kun? – pregunto finalmente Hinata algo preocupada por el estado de su amiga.
-- Si, ¿Por qué no debería de estarlo? – Fue la contestación del Uchiha quien algo desconcertado había levantado su mirada hacia su amiga.— No me causaron heridas fuertes si a eso te refieres.
-- Ella se refiere a tu ánimo zopenco. –alardeo Kiba quien abrazándolo con una mano y con su usual humor intentaba a su manera ser agradable. – ¿Qué es lo que te sucede súper enano?
-- ¿Súper enano?... –pregunto el Uchiha mientras una gota enorme de sudor se prostraba en su frente, sin embargo dejo pasar aquello. – bueno nada en realidad, solo estoy impresionado por la forma en cómo actuaron todos… me desconcertó la manera de coordinarse con Kurenai-sensei y hacer que toda esa ilusión pareciera creíble…
-- No olvides que ellos ya tienen más de un mes practicando conmigo. –aclaro Kurenai al volverse hacia su alumno el cual pudo ver como esta seguía manteniendo aquella expresión dura. – además el entrenamiento que recibieron en la academia les ayudo a detectar los genjutsus.
-- Kurenai-sensei es llamada también la maestra de las ilusiones. –dijo en ese momento Hinata apoyando el comentario de su instructora. – ella nos a enseñado a detectar sus ilusiones, esto para cuando pase algo como lo de hoy podamos trabajar juntos y la hagamos más convincente para poder confundir al enemigo.
-- Maestra de las ilusiones… genial –susurro Natsuo con ojos de ilusión y admiración. – ¿Puedes explicarme como llevaron a cabo el engaño?
Aunque algo desconcertados sus compañeros se mantuvieron en silencio hasta que una pequeña risa de Kurenai llamo su atención.
-- No veo porque no hacerlo, fue algo sencillo en si –aclaro la mujer cruzándose de brazos mientras que mediante sus palabras hacia un recuento de los hechos. – En el momento en que Hinata se acerco a ti para verificar que estuvieras bien pude escuchar el tenue sonido del crujir de las hojas, así como sentir una presencia y un olor que ahora que lo pienso no recuerdo a que pertenece, en fin con solo observar a Shino supo lo que me propina y apenas cree la ilusión el supo qué hacer.
-- Observamos como la imagen de Hinata, Akamaru y la mía aparecía a nuestro lado. –explico ahora Kiba mientras Shino solo se quedaba en silencio. – así que supimos que algo pasaría a continuación, mas al ser cubiertos por la ilusión.
-- Shino-kun no demoro mucho y con su técnica hizo una réplica tanto de Kurenai-sensei como de él mismo para así poder engañar al enemigo. – continuo ahora Hinata sabiendo que el susodicho no explicaría muchas cosas.
El Uchiha quedo en silencio digiriendo aquella información mientras que en sus pensamientos, la imagen de Kurenai y Shino desintegrándose hasta convertirse en millones de pequeños insectos negros se hizo presente, lo que llevo a pensar al infante en si aquello tendría que ver con la manera en como el Aburame libraba sus batallas.
-- Entonces así fue como paso…
-- Fue entonces que tus reacciones, aunque poco aceptables por no decir que irresponsables. – el último comentario por parte de su instructora hizo que el Uchiha sintiera que cada palabra tenía el peso equivalente a una enorme roca cayendo sobre su cabeza. – hicieron convincente la ilusión y facilito nuestro plan.
Esta vez no solo Hinata, sino Kiba, Akamaru e incluso Shino observaron detenidamente a su compañero esperando una reacción de represaría por su parte, sorprendiéndose como este solo se limito a sonreír como lo hacía normalmente mientras llevaba sus manos a la nuca.
-- Vaya si que son buenos chicos, hehe eso fue genial. ¡Oh miren un lago! – se apresuro a decir el Uchiha al son que corría entusiasmado hacia el susodicho lugar.
-- En verdad que es bastante relajado… -susurro Kiba aun sin poder creer aquella reacción. – digo, esperaba que se molestara por hacerlo creer todo eso.
Kurenai solo mostro una sonrisa mientras negaba con la cabeza las últimas palabras del Inuzuka.
-- Que no te engañe su semblante. –regaño de inmediato la mujer con palabras tan duras como lo era su mirada. – es solo una fachada para esconder lo que en verdad siente, solo basta con recordar la reacción que tuvo cuando creyó que todos habíamos muerto.
Regresando aquel recuerdo a sus memorias, el grupo 8 tuvo que aceptar que las palabras de Kurenai eran verdad, la desesperación y la tristeza por parte del Uchiha se habían hecho más que notorios ante la situación, desviando un poco su mirada hacia el susodicho quien a un par de metros lejos de ahí parecía estar jugueteando en la orilla del rio sin darse cuenta de la conversación que ocurría a sus espaldas.
-- Su reacción fue peor de lo que pensé a decir verdad, aunque tomando en cuenta que el ya ha visto a sus seres cercanos morir creo que debería haberlo tomado más en cuenta antes de dejar que actuara por su cuenta.
-- Kurenai-sensei… -intervino finalmente la pequeña Hinata quien con su mirada baja y jugando con sus dedos, algo natural en ella, se acercaba a su instructora a paso lento pero decidido. -- ¿Por qué lo hizo?
La experimentada Jounin arqueo una ceja ante aquella pregunta y de un momento a otro, la niña tuvo el valor de mirarla a los ojos y terminar lo que había comenzado.
-- Usted pudo cubrirlo con su ilusión y evitar que presenciara lo que vio… ¿Por qué no lo hizo?
Aquella pregunta era evidente que había pasado por la mente de los 3 genins, sin embargo solo la Hyuuga se atrevió a cuestionar aquello, siendo esto quizás porque de todos ellos era la que más se había acercado hacia el pequeño Uchiha quien en esos momentos seguía distraído en el rio.
-- Todos observaron como actuó Natsuo ¿cierto? – la mujer hizo una leve pausa antes de continuar. – como lo dije anteriormente, su actitud fue irresponsable y precipitada, en las misiones ustedes deben siempre trabajar como un equipo y estar unidos ante las adversidades. Sin embargo el no sabe cómo actuar en conjunto.
Kurenai se cruzo finalmente de brazos y desviando su mirada hacia el Uchiha termino de decir…
-- Quizás me odie por esto pero… en mi opinión no hay mejor manera de hacerlo entender esta lección que mostrándole las consecuencias de sus errores.
Aquello se sentía frio y no solo por el descenso de temperatura que se podía sentir en el ambiente, la respuesta de su tutora hizo pensar a todos en que deberían tener más cuidado en sus futuros errores. Shino y Kiba se encaminaron junto con su instructora hacia donde el Uchiha estaba sin notar como cierta niña de ojos cristalinos se quedaba detrás pensando acerca de la situación que habían vivido, notando esta como su compañero le sonreía al resto del grupo al notar que se aproximaban.
-- Cruel… eso fue cruel… -pensó la Hyuuga recordando nuevamente la reacción del castaño al son que se dirigió hacia sus compañeros.
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La noche finalmente había caído sobre la llanura y después de caminar un poco siguiendo el camino del rio, el grupo decidió pasar esa noche junto al mismo con la intención de reanudar el trayecto a la mañana siguiente.
-- Bien Hinata sostenla solo un momento mas – susurraba Kurenai al son que terminaba de instalar una gran tienda de campaña. – Bien parece que ya esta lista.
Atando aquello al suelo retrocedió poco después con Hinata para juntas poder admirar el fruto de su esfuerzo con una pequeña sonrisa. Detrás de ellas Shino y Natsuo se encargaban usar algunos leños recogidos anteriormente para empalar los pescados que Kiba y Akamaru habían atrapado momentos atrás.
-- Prepárense para deleitarse sus papilas gustativas con esta receta de pescado chicos. –alardeo Kiba mientras colocaba algunos frente a las llamas. – nadie se resiste a ella.
-- ¿Qué el fuego no se encarga de todo Kiba? – pregunto el Uchiha con curiosidad mientras se inclinaba frente a la fogata con intención de ver todo más de cerca.
-- Lo esperaba de alguien sin el menor conocimiento culinario. –susurro el inuzuka un poco ofendido a la vez que comenzaba a agregarle sutilmente algunas especias a las brochetas que hacía en ese momento. –por cierto solo por curiosidad, ¿sabes cocinar?
Kurenai observo unos momentos a sus pupilos quienes parecían estar teniendo una reconfortante charla junto a la hoguera, lo cual logro una pequeña sonrisa que rápidamente oculto, dirigiéndose poco después al pie de un árbol cercano para vigilar desde ahí a sus alumnos a quienes Hinata con su clásica timidez se les unió poco después.
-- Un poco… aunque admito que los primeros intentos de cocina de mi parte no fueron muy aceptables. – recordando cómo incluso la comida le había explotado algunas veces en su rostro, Natsuo no pudo evitar sonreír de una manera un tanto nerviosa. – si… en verdad que a veces soy un desastre, hehe.
-- Ya veo, así que prácticamente lo que sabes lo aprendiste por tu cuenta ¿eh? –cruzándose de brazos el Inuzuka recapitulo acerca de sus primeros intentos en cuanto a la cocina con una sonrisa un tanto confiada. – Por mi parte mi hermana fue la que me enseño todo lo que se y aunque debo admitir que al principio no me agradaba la idea, termine por aprenderlo después de todo es una habilidad muy necesaria para estos casos, sin mencionar que en el proceso aprendí como preparar la comida para Akamaru.
-- ¿o sea que le das alguna clase de comida especial? - pregunto curioso el infante al son que observaba al cachorro blanco quien en ese momento devoraba lo que parecían ser trozos de carne en un pequeño plato.
-- Para nuestro clan, los animales que nos acompañan son más que mascotas, son nuestros fieles amigos y compañeros tanto en la batalla como en la vida cotidiana. – explico Kiba con un tono que denotaba orgullo al hablar de sus raíces. – cuidamos de ellos y ellos cuidan de nosotros, es por eso que su alimentación también es algo fundamental y de cada uno de nosotros depende el crear el alimento adecuado para ellos.
-- genial… -susurro Natsuo impresionado ante aquello. – entonces eso que come Akamaru…
-- Si, es el alimento que desarrolle después de cierto tiempo de estar probando diferentes mezclas. –mientras decía esto el Inuzuka volvió su mirada hacia el cachorro al cual comenzó a acariciarle el lomo poco después. – y finalmente logre la combinación perfecta para él, oh al menos por la forma en cómo come es lo que quiero pensar.
La risa de Kiba contagio a sus compañeros quienes a su manera lo acompañaron unos momentos en su carcajada.
-- ¿Qué tal ustedes chicos?
-- Yo… aprendí con Kurenai-sensei – susurro la pequeña Hinata con su usual timidez la cual reflejaba además al bajar su mirada. – me enseño a cocinar algunas variedades de comida y… creo que no lo hice tan mal….
-- Eso suena bien, quizás algún día nos dejes probar alguno de tus platillos ¿eh Hinata-chan? –respondió agradecido el Uchiha al ver que su amiga había respondido a su pregunta. -- ¿no lo creen?
-- Si, sería bueno probar tu cocina. – lo apoyo Kiba sin chistear.
-- D-De acuerdo. –contesto finalmente la Hyuuga al ver que incluso Shino parecía estar de acuerdo con ellos, por lo que regalándoles una péquela sonrisa acepto la petición.
Finalmente pasando unos momentos de silencio Shino pudo darse cuenta de cómo ahora sus tres compañeros no le quitaban los ojos de encima, literalmente, al parecer buscando que ahora él les diera su respuesta.
-- Yo… aprendí de mi padre. – fue la contestación seca del abúrame quien sin embargo supo que aquello no sería suficiente para sus compañeros. – y me especializo en…
Tragando salvia todos parecían atentos a la respuesta de Shino quien según ellos, había hablado más de lo que solía hacer en los últimos días.
-- Comida… solo eso diré.
Ninguno de los presentes pudo evitar que una gota de sudor apareciera en su frente ante la respuesta tan cerrada, aunque técnicamente correcta que el Aburame había dado, poco después dando un suspiro los cuatro se empezaron a comer algunos de los pescados los cuales ya parecían haberse cocinado.
-- Bueno chicos, hora de comer.
-- ¡Itadakimasu! – agradecieron todos al mismo tiempo al son que cada uno de ellos se llevaba su respectivo pescado a la boca.
Ninguna queja se hizo presente después de probar alimento, lejos de eso parecía que lo que Kiba les había dicho al principio no era solo fanfarronería atinando todos a que aunque tuviera el sabor que el pescado solía ofrecer, había una tenue diferencia que hacia aquello más atractivo.
-- mm… oigan chicos. – pregunto el Uchiha dejando de lado su comida. -- ¿Por qué Kurenai-sensei no come junto a nosotros?
Sus tres compañeros dejaron también su alimento apenas y este había terminado su pregunta.
-- La verdad es que me estaba preguntando lo mismo. –susurro Kiba con un tono de voz apenas audible. -- ¿Tu comes a diario con ella no Hinata?... ¿sabes porque no lo hace con nosotros?
-- No se… es verdad que comemos juntas. –susurro pensativa la susodicha. – quizás hay algo que le este molestando.
-- Quizás, ¿tú qué piensas Natsuo?... ¿Eh? – se pregunto desconcertado ahora Kiba al notar que el susodicho no estaba, notando como este ahora se dirigió hacia donde estaba Kurenai. -- ¡Enano espera!... ¿Qué es lo que piensa que hará?
El desconcierto en las miradas tanto de Shino como Hinata le indicaron que sabían tanto como el por lo que limitándose a observar esperaron a que el infante hiciera su jugada, cualquiera que fuese. Kurenai quien había estado algo pensativa durante los últimos minutos ahora observo fijamente como uno de sus alumnos, por no decir que el más pequeño y joven de ellos, se acercaba hasta ella y permaneciendo frente a sus ojos le extendía una de sus manos.
-- ¿Comemos juntos Kurenai-sensei?
Ambos se quedaron mirando el uno al otro mientras que el suspenso de que pasaría a continuación se reflejaba en la mirada de los tres genins quienes observando a una distancia prudente esperaban ver el resultado de aquella petición.
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-- Woha… eso fue sorprendente… -comentaba Kiba quien aun sin creer lo vivido en la ultima hora recapitulaba los hechos después de lo que había pasado ante la petición de su compañero Uchiha. – Nunca creí que Kurenai-sensei fuera tan… tan…
-- La palabra que buscas es comprensible Kiba. – completo Shino mientras que dentro de la tienda de campaña preparaba su saco de dormir al igual que su compañero.
-- Si, creo que tienes razón.
A decir verdad la impresión en Kiba parecía tener una justificación, una hora ninguno de ellos se hubiera imaginado el lado que su instructora les mostraría esa noche alrededor de la fogata y lo cual cambiaria su perspectiva para dejar de ser la mujer de fría mirada y semblante duro, a una de apacible temperamento y el carácter compresivo quizás no muchos conocían, a la cual parecía además no molestarse en compartir experiencias acerca de su vida pasada. El carácter que Kurenai Yui no reflejaba a vista simple y el cual por la tranquilidad de cierta niña, parecía solo haber mostrado con ella.
Hinata observaba desde el lado contrario del amplio espacio como sus compañeros conversaban acerca del carácter recién descubierto de su tutora, recordando él como ella la había visto alguna vez sintiéndose aliviada por no tardar mucho en conocer el lado comprensible y atento que la Jounin poseía. Poco después preparando sus cosas para dormir la pequeña de cabellos azulados deseo en su mente que con el tiempo entendieran porque ella tenía total confianza en Kurenai, así como deseaba entender el porqué a veces tenía que hacer entender a los demás de maneras un tanto ortodoxas como había pasado horas atrás, fue entonces que la chica noto la ausencia de cierto chico de cabellos castaños….
-- ¿Dónde está Natsuo-kun?
-- ¿mm? –se pregunto Kiba al son que terminaba de sacudir su bolsa de dormir. – Parece que Kurenai-sensei quería hablar de algo con él, dijo que volvería rápido.
Al ser la primera en retirarse de la fogata con excusa de preparar algunas cosas la Hyuuga no se había enterado de aquello y pensando acerca de las últimas palabras de Kiba, poco a poco el tiempo comenzó a transcurrir sin que se diera cuenta.
-- Vamos Hinata, ya volverá. –comento el Inuzuka sacando a la susodicha de sus pensamientos al son que se metía dentro de su bolsa de dormir y Akamaru se recostaba al lado de esta. – Sera mejor que duermas un poco.
Y acto seguido el chico se volvió dándole la espalda, poco después el silencio en el lugar indico que se había quedado dormido al igual que Shino quien pareció haberlo hecho antes.
-- Creo que tiene razón. –susurro la Hyuuga con un pequeño suspiro para después meterse en su bolsa de dormir e intentar conciliar el sueño.
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¿Cuánto tiempo había transcurrido? ¿Segundos, minutos, horas? , Hinata se hacia esa pregunta al intentar dormir, sin embargo sabia que el transcurso del tiempo había sido solo de un par de minutos, pensando en porque se le hacía tan larga aquella espera.
-- Natsuo-kun… tarda demasiado… - susurro la chica con un dejo de preocupación la que para su desconcierto la había sorprendido. -- ¿Por qué me estaré preocupando tanto por él?
Sonrojándose un poco la pequeña intento recordar el porqué, asegurándose a sí misma de que quizás aun estaba un poco dolida por lo que le habían forzado a ver hace un par de horas. Para su sorpresa tuvo que reconocer que últimamente los pensamientos acerca de su compañero Uchiha se estaban haciendo más frecuentes en su mente, quizás le había tomado cariño durante ese tiempo aunque nada sustituiría el cariño que sentía por su adorado rubio de ojos azules.
-- Naruto-kun… me pregunto qué es lo que estará haciendo…
Ahora distraída por la imagen del susodicho chico la Hyuuga pudo perderse en sus pensamientos hasta cumplirse casi una hora en la que el Uchiha no apareció, lo que por consiguiente hizo que Hinata comenzara a preocuparse nuevamente, tomando la decisión de salir y comprobar que tanto Natsuo como su instructora se encontraran bien. No sabía porque últimamente había tenido un poco mas de valor ante las circunstancias, de hecho se lo preguntaba mientas tomaba su abrigo y se lo colocaba al salir de la tienda.
-- ¿Kurenai-sensei… Natsuo-kun?... – llamo la pequeña al notar que ninguno de los dos se encontraba cerca del lugar, al mirar a sus alrededores noto como la fogata ya estaba consumida por lo que examinándola pudo determinar que lo había hecho sola . Al parecer nadie estuvo ahí la última hora. -- ¿Dónde estarán?...
Si tuviera que escuchar su razón la pequeña se hubiera regresado a dormir sin embargo, había algo que la mantenía al pendiente de todo por lo que no muy segura de sí misma, camino un poco por el camino del rio y avanzando a través de algunos arbustos y árboles, pudo ver cómo metros más adelante el objeto de sus preocupaciones descansaba junto al rio al lado de su instructora.
-- ¿Qué estarán haciendo? – pensó la infante al son que se acercaba sigilosamente a ellos y casi sin pensarlo, permaneció escondida en uno de los arbustos desde donde podía escuchar su conversación. - ¿Por qué haces esto Hinata?
Se pregunto en su mente la Hyuuga sin poder descubrir la respuesta a su curiosidad repentina.
-- Lo entiendo. – interrumpió Kurenai sacando de sus pensamientos a su fugitiva alumna y al parecer sin notar su presencia al igual que el Uchiha quien en ese momento miraba fijamente el lago. – Debiste haberte sentido muy solo en ese entonces.
-- No voy a mentir en eso. –contesto Natsuo quien bajando su mirada mientras sonreía juntaba sus piernas y ocultaba su rostro entre sus brazos. -- a decir verdad fue duro y la soledad no tiene comparación con ninguno otro sufrimiento que había pasado, es algo que no le desearía ni a mi peor enemigo.
Hinata aun detrás de aquel arbusto se recargo de espaldas a este, su razón le decía que debía abandonar aquel lugar cuanto antes ya que con solo escuchar aquellas palabras logro darse cuenta de lo que Kurenai hacia, aquella platica solo servía para saber más sobre su nuevo estudiante y de esa forma poder ser más cercano a Él. Tal y como era la costumbre en aquella Jounin desde que tenía memoria, después de todo la mujer siempre había sido muy cercana con sus alumnos y era algo que no iba a negar.
-- Lo entiendo… dime Natsuo. –susurro Kurenai mientras una sonrisa complaciente se dibujaba en su rostro. -- ¿me odias?
Hinata no pudo irse después de todo, en verdad esperaba escuchar aquella respuesta la cual seguramente conocería, el Uchiha quizás estaba en todo su derecho de despreciarla si se lo preguntaban a ella.
-- No, nunca lo haría. – respondió finalmente el susodicho mientras sonreía sin volver su mirada y sus ojos permanecían centrados en el rio. – Si eso hubiera sido real todos hubiéramos sido asesinados… tan solo por mi forma tan imprudente de actuar. Entendí el punto Kurenai-sensei, tengo que aprender a actuar en equipo o podría arriesgarlos a todos…
-- Si tuviera que decir algo, creo que felicitaría al pequeño por haberlo entendido tan rápido – pensó la Jounin sin quitarle la vista de encima a su joven aprendiz. – pero aquí hay algo mas…
-- Tengo que fortalecerme. – se decía en voz apenas audible Natsuo mientras que reflejando un poco de su miedo comenzaba a temblar y abrazarse a si mismo aun con la mirada baja. – no quiero hacer realidad esa escena…. No quiero ver como las personas a mi alrededor mueren sin que yo pueda hacer algo…
-- Natsuo…
Observando cómo su alumno se acomplejaba Kurenai no pudo hacer nada más que escucharlo mientras que analizaba las reacciones de este, dándose cuenta como mantenía sus ojos entrecerrados y usando la fuerza de voluntad que podía trataba de mantenerse fuerte y firme ante aquello.
-- Déjalas salir. – dijo finalmente la mujer atrayendo la mirada desconcertante del Uchiha. – el ser fuerte no implica guardarse los sentimientos, de lo contario se convertirá en algo que poco a poco de destruirá por dentro. ¿No sería mejor que te desahogaras y terminaras con tu sufrimiento?
La tensión se podía sentir en el aire y sin duda alguna las palabras de la mujer habían sido como un detonante en el infante quien aun temblado por el miedo, no noto como sus ojos comenzaban a humedecerse, desviando su mirada al sentir como un par de lagrimas corrían a través de sus mejillas con intención de que sus cabellos le ayudaran a disimular aquello.
-- L-lo siento Kurenai-sensei. –susurro a la vez que pasaba su mano sobre su rostro limpiándose las lagrimas y poniéndose de pie muy decidido levanto su vista hacia el cielo. – Mi sufrimiento quizás no termine hasta que acabe con el que me arrebato todo.
Mientras apretaba su puño la mujer pudo observar como una sonrisa que revelaba total confianza se postraba en el rostro de su alumno quien cerrando sus ojos volvió poco después a su usual y tranquila actitud.
-- Me prometí ser fuerte y superar cualquier obstáculo con tal de cumplir mi objetivo y después de eso disfrutar tranquilamente de mi vida. – aclaro el Uchiha al son que se volvía hacia su instructora con su sonrisa característica. – no podre calmar el sufrimiento en mi si no lo hago con el de mis hermanos de sangre.
-- Je, quizás algún día lo entiendas. –pensó Kurenai mientras cerrando sus ojos y sonriendo por lo bajo daba un pequeño suspiro en señal de resignación, sabía que había estado cerca de su objetivo y quizás para cumplirlo, solo era cuestión de seguir intentándolo sutilmente.
Mientras tanto todo indicaba que ninguno de los presentes había notado la presencia de la Hyuuga quien cabeza abajo parecía estar digiriendo aun lo que acababa de escuchar.
-- Cargar con toda esa presión… ¿acaso alguien como Natsuo-kun podrá soportar toda la carga que se ha impuesto?... – se preguntaba ahora Hinata con cierta tristeza tanto en su manera de pensar la situación como en la mirada que reflejaban sus cristalinos ojos.
Aunque con un futuro incierto los tres se preguntaban que sorpresas traería el amanecer, aunque fuera cual fuera sabrían que tendrían que afrontarlas juntos, como equipo.
Continuara...
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