Naruto Shinobi Way
Saga I – Off The Darkness
Capitulo 8 – Natsuo&Hinata II
-- Eso es… el sharingan – susurro la pequeña Hyuuga impresionada ante lo que veía. – pero creí que Natsuo-kun no sabía nada acerca de el…
Natsuo permaneció quieto en su lugar, observando como aquellos oscuros seres no dejaban de mirarlo quizás debido a su nueva revelación. Finalmente ambos mostraron una sonrisa maquiavélica muy notoria por sus blancos colmillos.
-- ¿En verdad crees que puedes vencernos mocoso? – dijo entre rizas uno de ellos al son que tomaba sus guadañas y girándolas un par de veces las lanzaba hacia el Uchiha. – ¡Muere de una vez!
Para sorpresa de todos sin volverse siquiera el infante se hizo a un lado, tomando de un momento a otro la cadena de aquella arma y con un ágil movimiento aprovechar su movimiento para lanzar a su enemigo sobre el segundo de los encapuchados, quien solo observo como su compañero le caía bruscamente enviándolo al suelo.
-- Idiota… no dejes que ese mocoso juegue así contigo. – reclamo casi de inmediato el afectado, al parecer la relación entre ellos no era tan solida como aparentaba.
-- ¡Cállate!... solo fue un error que no volveré a cometer.
-- ¿van a pelear conmigo o lo harán entre ustedes? – pregunto el Uchiha tomando una posición ofensiva sin dejar su apacible semblante.
Observando cómo sus atacantes se incorporaban tan rápido como podían la Hyuuga parecía sorprendía, en verdad el as bajo la manga del Uchiha parecía estar poniendo las cosas a su favor, o al menos eso aparentaba después de todo las heridas del chico no se había cerrado y la sangre aun corriendo de sus extremidades la hacía preocuparse.
-- Natsuo-kun… ¿en verdad podrá con esto?... –se pregunto la Hyuuga sin poder evitar sentir pena hacia ella misma. -- ¿en verdad no puedo hacer nada?...
Llevando una de sus manos a su pecho pudo sentir los rápidos latidos de su corazón, en verdad el palpitar era fuerte y constante notando como el miedo efectivamente parecía haberse apoderado de ella, ¿pero podría culparse?, la vista de aquellos seres de ultratumba no era algo que se esperaría una persona común, menos una tan temerosa como lo era la pequeña Hyuuga.
-- Si quieres jugar mocoso, entonces prepárate… esta vez iremos en serio. – amenazo el encapuchado de las guadañas llamando la atención de chica. -- ¡vamos Volk!
-- ¡Te sigo Ras!
Sin importarle mucho el recién descubierto nombre de sus enemigos Natsuo observo cómo estos se lanzaban hacia él con una velocidad idéntica a la que habían utilizado anteriormente para atacarlo, esbozando una pequeña sonrisa al son que daba un pequeño salto hacia atrás para evitar un fuerte puñetazo doble que termino impactándose contra el suelo causando una inevitable cortina de polvo en la que el Uchiha se desvaneció.
-- Parece que el chico tiene velocidad… -susurro el que respondía al nombre de Volk sin dejar de pasear su mirada por el terreno. -- ¡ahí estas!
Lanzando una de las dagas apunto hacia su izquierda, tratando de evitar un intento del Uchiha por sorprenderlo.
-- ¡Cerca! – dijo Natsuo algo temeroso saltando el arma y lanzando algunas shurikens las cuales poco después cubrió con algunas llamas que escupía de su boca. – je…
Ante aquella reacción tan rápida que Natsuo había llevado a cabo fue inevitable que al menos uno de sus enemigos lograra recibir algo de daño por aquel ataque, observando pocos segundos después el susodicho como parecía haberle carbonizado por completo uno de sus brazos a su enemigo.
-- Nada mal mocoso… -susurro el nocturno ser que respondía al nombre de Ras al son que se arrancaba el brazo el cual se convirtió en sangre al tocar el suelo. -- pero no suficiente.
-- Es verdad… no son humanos. – susurro el infante sin molestarse en ocultar su sorpresa.
Por su anterior descuido Natsuo no pudo anticipar como Volk, quien lanzándose hacia él a una velocidad frenética preparo un ataque que el cual seguramente sería un fuerte puñetazo. El Uchiha solo pudo intentar protegerse con ambos brazos y esperar los resultados.
-- ¡Comete esto! – declaro el oscuro ser lanzando un fuerte golpe que al impactarse en el pecho del chico, quien lo mantenía protegido con sus brazos, hizo que retrocediera unos centímetros.
-- es… fuerte… -- comento el Uchiha antes de salir despedido por la fuerza del impacto el cual había sido tan poderoso que el susodicho termino siendo arrastrado algunos metros en el suelo, tardando un poco en reaccionar antes de meter una de sus mano en el terreno y reincorporarse, llevándose con esto la torcedura de la mano que había usado para frenarse. - … lo que me faltaba…
-- ¿¡Natsuo-kun estas bien!?
Observando cómo su compañera se acercaba rápidamente a su lado, mostrándole una leve sonrisa un intento por contener el dolor y peso del esfuerzo que había hecho.
-- Descuida Hinata-chan... –susurro entre jadeos de agotamientos apenas audibles. – aun puedo luchar…
-- No… es una locura. – comento la niña con un dejo de preocupación al ver el estado de su compañero. – tus heridas… siguen empeorando, Natsuo-kun es imposible que sigas con esto…
-- Puedo hacerlo… -susurro en un tono apenas audible al son que usando todas sus fuerzas lograba levantarse, tambaleándose un poco ante el cansancio y los efectos de la sangre perdida. – es muy pronto para caer Hinata… no vamos a perder, mientras tenga algo que decir al respecto.
El reciente atacante observo cómo este parecía estar conversando un poco con aquella niña, dándose cuenta claramente del estado de su enemigo el cual por sus reacciones no debería de tardar mucho en llegar al límite.
-- Oe, ¿Cuánto vas a tardar en regenerarte o piensas quedarte mutilado para siempre? – pregunto de manera impaciente el encapuchado a su compañero quien en ese momento parecía estar en trance.
Este sin embargo parecía solo poder escuchar el sonido de sus quejidos los cuales se justificaron al ver como una línea de sangre aparecía del sitio donde antes estaba su brazo, formándose poco a poco una línea de tejidos que terminarían sustituyendo el miembro cortado por uno nuevo.
-- Lo sé, lo sé – respondió Ras al son que movía un poco su articulación quizás probando que su regeneración había sido exitosa. – parece que el mocoso tiene unos trucos, aun así es muy pronto para preocuparse por él.
El Uchiha quien había puesto especial atención en lo último que había hecho su enemigo parecía estar analizando un poco, mientras que Hinata aun más preocupada se preguntaba si podrían costear de alguna forma aquella escalofriante situación la cual podría compararse con cualquier película de ultratumba.
-- Hinata-chan… -susurro el Uchiha captando la atención de su compañera quien lo observaba a sus espaldas. – creo que puedo ganar un poco de tiempo, en cuanto tengas la oportunidad escapa… yo te alcanzo luego.
La Hyuuga se sorprendió ante aquel comentario y quizás lo hubiera seguido, pero la incógnita de la situación del infante no abandonaba sus pensamientos.
-- no lo hare… -susurro bajando su mirada en la cual se vio algo de pena ante su situación. – de ninguna manera abandonare a un compañero… no puedes pedirme que haga eso… ¡No te lastimes mas por mi!
Natsuo volvió un poco su mirada y observo como su compañera quien parecía temblar por el suspenso que la había invadido.
-- no me pidas algo imposible. – respondió finalmente el chico con una sonrisa que desconcertó aun mas a la Hyuuga. –No importa lo que mi cuerpo tenga que pasar, ni siquiera lo que tenga que soportar… si tu vida al menos puedo salvar… vaya salió verso sin esfuerzo, quien lo diría.
Hinata no pudo evitar abrir por completo sus ojos ante aquello, no por el ultimo comentario del chico después de todo, se le estaba haciendo costumbre que su compañero soltaba de vez en cuando comentarios que rompían con la seriedad en el ambiente. Era definitivamente hasta donde mostraba llegar por alguien como ella, preguntándose el porqué de su empeño por protegerla.
-- ¿Cómo lo haces?... –pregunto con tono lastimero la niña. - ¿Por qué llegas tan lejos con alguien como yo aun a costa de ti mismo?....
Un profundo silencio fue lo único que obtuvo como respuesta sin embargo no se iba a rendir, aunque fuera por primera vez tendría agallas y exigiría esa respuesta de ser necesario, quería saber el porqué, en verdad era algo que en esos momentos invadía su curiosidad. Aun así el Uchiha se adelanto a cualquiera de sus intentos y contesto finalmente.
-- Te lo dije, eres importante para mi… eres la primera persona que me a considerado su amigo --. Dijo firmemente y sin volver su mirada hacia la chica. – y proteger todo aquello que sea importante para mi sin importar el riesgo… es mi camino para ser un shinobi.
Nuevamente la impresión invadió el rostro de la infante mientras que por su parte los dos encapuchados quienes parecían haber escuchado el último comentario de Natsuo ahora reían, quizás pareciéndoles divertidas las últimas palabras del chico.
-- Te creía un poco más inteligente mocoso. – se burlo Ras sin tratar de ocultar sus carcajadas. – Pensé que los humanos habían abandonado ese patético pensamiento de unión y amistad que los hace tan débiles.
-- Un idiota siempre será un idiota, los humanos siempre tendrán “ese algo” que los hace tan miserables. – concordó su compañero el cual a pesar de no estar riendo denotaba su burla mediante el tono que uso para decir sus palabras.
Hinata se molesto un poco ante como ridiculizaban las palabras de su compañero, ganándole sin embargo su timidez y temor lo cual evitaron que pudiera hacer algún reclamo. Natsuo sin embargo aunque jadeante de cansancio, cerró sus puños y mantuvo su mirada fija así como su sonrisa característica.
-- Quizás los humanos seamos patéticos… pero al despreciar esos sentimientos aun entre ustedes… hace que su existencia me dé lastima… oye Hinata-chan.
La susodicha desvió su atención nuevamente ante su protector.
--… solo quiero pedirte una cosa…
-- ¿Qué cosa? – pregunto la niña desconcertada ante el reciente comentario del Uchiha.
-- Cree en mí…
Abriendo sus cristalinos ojos de par en par ante la sorpresa de aquella petición, la niña se sonrojo un poco ante la sonrisa que el chico le mostro entre labios, al igual que la sincera mirada a través de aquel par de ojos carmesí los cuales lograron trasmitirle un sentimiento cálido el cual recorrió por completo su pecho.
-- Natsuo-kun… yo… -susurro tímidamente la chica para finalmente levantar un poco su mirada hacia su compañero y dedicarle una pequeña sonrisa. – creo en ti…
-- Si ya terminaron con sus comentarios sin sentido. – interrumpió el ser que respondía al nombre de Volk con un tono que denotaba fastidio. – ya es hora de morir…
El miedo volvió hacia la pequeña Hyuuga quien rápidamente noto como su compañero Uchiha se colocaba frente a ella de manera protectora dispuesto a seguir con el combate que habían dejado pendiente.
-- Hinata-chan… vete.
Al son que decía aquellas palabras la chica pudo sentir como una corriente de aire se había soltado por completo en el lugar dándose cuenta apenas y había abierto sus ojos de la causa de que se hubiera desatado. Natsuo permanecía en medio de sus dos atacantes, arreglándoselas para detener el golpe de uno con su rodilla mientras que usando la muñeca que no se había fracturado anteriormente, había parado con su mano desnuda el filo del arma de uno de sus enemigos.
-- Que demonios… - se pregunto uno de los encapuchados al observar la osadía del pequeño ninja. -- así que iba en serio lo de proteger a esa niña eh….
-- Por supuesto. – respondió Natsuo sin dejar de sonreír de manera pasiva. – tendrán que matarme antes de que le toquen un solo cabello…
-- ¡Con gusto cumpliré tu deseo!
En un intento de aprovecharse Ras había retirado el puño que había usado para su anterior ataque y con un ágil movimiento hizo aparecer una línea de sangre frente a el, la cual al tomarla se convirtió en una espada de mango negro con la hoja carmesí con la cual lanzo un tajo hacia el Uchiha quien solo pareció desvanecerse en el aire ante aquello.
-- ¿¡Que demo!?.... ¿Dónde se metió?
-- ¡cuidado abajo! – advirtió su compañero muy tarde sin embargo, bajando su vista ambos solo para observar como Natsuo quien parado sobre la palma de su mano que aun estaba sana le propinaba a cada uno un fuerte puntapié justo en la barbilla. – Maldito niño…
Sin embargo el movimiento del susodicho no había terminado, algo que comprobarían aquel par de encapuchaos quienes sin poder recuperarse aun no fueron testigos de cómo el infante comenzaba a aumentar su velocidad de rotación al son que extendía sus pies llegándoles de improvisto una lluvia de patadas las cuales solo pudieron recibir.
-- ¡Rondosenpuu! – Natsuo finalizo su movimiento extendiendo por completo sus piernas con lo cual les otorgo a sus enemigos una nueva patada que los hizo retroceder a ambos, dándole tiempo de tratar de incorporarse ya que el esfuerzo había sido mucho y tuvo que luchar para no caer de lleno en el terreno. -- puff… puff… quizás hacer eso ultimo no fue muy buena idea… al menos cumplí mi objetivo…
-- Ese maldito mocoso… -susurro el encapuchado de las guadañas en un tono molesto. – si crees que tú y tu amiguita podrán… ¿¡a dónde demonios fue esa niña!?
Para sorpresa del par de seres paranormales el lugar que antes era ocupado por Hinata ahora parecía vacio, notando que tampoco daba señales de estar en las cercanías.
-- Ese último ataque tuyo…
-- Solo fue una pequeña distracción… -completo el Uchiha incorporándose de un momento a otro.
-- Así que ibas en serio con lo de entregar tu vida por ella. – susurro el segundo de los encapuchados manteniendo un tono así como una mirada un tanto fría y seria. – aceptare con gusto tu patético sacrificio…
Natsuo solo observo aun con su sonrisa característica como aquellos dos seres infernales se relamían los colmillos mientras permanecían al asecho quizás pensando en convertirlo en su próxima víctima.
-- Probablemente siga siendo una persona demasiado débil… ¿Tu qué opinas?… mama – se pregunto en su mente al son que cerraba lentamente sus ojos.
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Corriendo a través de los prados de aquel oscuro bosque una pequeña Kunoichi intentaba escapar de aquella terrorífica escena de la que había sido presente, una sangrienta masacre que por más que intentaba apartar de sus pensamientos se negaba a abandonar su subconsciente.
-- ¿Por qué? - se atormentaba la niña sin dejar de correr a través de aquel lugar con la cabeza baja. -- ¿Por qué soy tan débil?
La infante se culpaba y era algo evidente, aun a pesar de que solo estaba cumpliendo la petición de su amigo no era algo que la hiciera sentir mejor, fríamente lo había abandonado y a pesar de que su última petición fue que creyera en el no era algo que podía hacer.
“proteger todo aquello que sea importante para mi sin importar el riesgo… ese es mi camino para ser un shinobi.”
Las palabras del Uchiha resonaron en ese momento de angustia lo que solo la hacían sentirse más miserable, la chica siguió corriendo e incluso cubrió un poco sus oídos en el momento en el que le pareció escuchar en su mente los gritos desgarradores de su amigo así como las voces terroríficas de los encapuchados. Para sorpresa de la Kunoichi, la voz que escucharía segundos después terminaría causándole una sorpresa y vértigo mayor al que ya tenía.
“Nunca me retractare de mis palabras y no pienso retroceder en mi decisión… ¡este es mi camino ninja!”
-- ¡Naruto-kun!... ¡aahh! – lamentablemente al resonar aquella voz en su mente la chica había perdido la poca concentración que tenía en sus pasos por lo que resbalo y termino cayendo en el suelo donde permaneció boca abajo. –Naruto-kun… Natsuo-kun… ahora… ahora puedo entenderlo…
Susurro la niña sin levantarse mientras apretaba con fuerza los puños contra el suelo, al fin había entendido porque el reflejo del rubio se había hecho presente en su compañero.
-- siempre e sido tímida… cobarde y alguien que quizás no represente mucho para la mayoría… no soy de confianza y a decir verdad nunca he destacado por nada. – susurro para sí misma la chica recordando varias etapas en su vida. – pero quise cambiar… quiero cambiar y a base de eso… encontré mi fuerza en Naruto-kun para seguir adelante… observando todo lo que hacía y como se esforzaba era lo que me inspiraba a ser tan fuerte como el…
La joven ninja hizo una pausa en sus palabras, cerrando sus cristalinos ojos al son que su reflexión continuaba.
-- y ahora después de tanto tiempo sigo siendo la misma… -- Algunas lagrimas brotaron de sus cristalinos ojos en esos momentos. --… por más que quiero ser fuerte… ser alguien, no puedo… ¿Qué e estado haciendo todo este tiempo?... ¿Acaso aunque alguien importante para mi esté en peligro no puedo hacer nada más que salir corriendo?… no quiero…
Hinata aferro sus manos en el terreno, apoyándose sobre sus rodillas y manos al son que sus ojos se abrían en par en par aun en medio del llanto. La luz de la luna irónicamente ilumino un poco su silueta dándole un semblante tan mediocre equivalente a como la chica se sentía en esos momentos.
-- Naruto-kun… Natsuo-kun… ellos dos son muy fuertes… porque tienen una razón para seguir luchando pero… ¿yo?... –la chica hizo una pausa solo para hincarse en el terreno y al son de llevar las manos a su pecho levantar un poco su mirada. – Hinata… ¿Por qué estas luchando?...
Se pregunto la pequeña Kunoichi mientras observaba melancólicamente la luna llena de aquella noche.
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La situación con el joven Uchiha no iba del todo bien, a decir verdad un poco de ayuda no le vendría nada mal después de todo contando el hecho de tener uno de sus brazos imposibilitados, heridas abiertas en sus cuatro extremidades, estar perdiendo gran parte de su sangre desde hace unos minutos y el tener dos oponentes salidos de una mala película de suspenso lo tenía en un grave aprieto. Aun así el chico se las había arreglado para evitar la mayor parte de las agresiones por parte de los dos encapuchados y aunque logro contraatacar un par de veces, era claro que sus heridas y cansancio eran más notorios que el de sus rivales.
-- Ese niño se sigue resistiendo… -- comento Volk sin poder creer aquello. – Ya debería estar muerto… a pesar de ser un ninja es solo un niño después de todo.
-- no es muy común ver algo así últimamente. – respondió Ras con cierta impresión y una risa un tanto malvada. – je, el ya está en su límite…
EL último comentario atrajo la atención del encapuchado quien solo entrecerró un ojo ante la situación.
-- Quizás ya había llegado al límite mucho antes, pero su deseo por seguir peleando es lo que lo mueve. En una palabra ese niño está usando hasta su ultima reserva de vida para continuar peleando lo que significa…
-- Que eventualmente morirá por sí solo. – complemento su compañero con una sonrisa satisfactoria. – bien… dejemos que sufra entonces.
-- ¿piensas seguir con la pelea… o es que tengo que seguir esperando? – pregunto Natsuo ocultando su cansancio y manteniendo su posición de pelea. – en verdad… esto me está cansando…
El último pensamiento del Uchiha le costó un fuerte puntapié en la cara ya que al mantener la guardia baja no se percato del último ataque, el cual lo hizo volar un poco hacia un árbol en el que sus enemigos parecían querer empalarlo con la ayuda de cierta espada que habían materializado hace poco, para la suerte del primero logro sujetarse de una de las ramas y evitando el susodicho corte se escabullo entre sus enemigos manteniendo en sus manos un objeto apenas visible el cual mantuvo oculto entre sus dedos.
-- ¿Qué sucede… eso es todo? – Pregunto Natsuo con una sonrisa confiada.- creí que me darían una mejor pelea… que esta…
Aquellos dos seres se vio molesto con el comentario del Uchiha, sabían que solo tenían que mantener la presión y eventualmente el infante seria cosa del pasado sin embargo, al forma en cómo los provocaba así como el hecho de estar siendo burlados por técnicamente un niño los hacía perder los estribos fácilmente, inevitablemente ambos monstruos se lanzaron sobre Natsuo con afán de terminar de una vez con su existencia.
-- Son fácil de provocar… -pensó para sí mismo al son que esbozaba su sonrisa característica.
Fue así que manteniéndose en su lugar Natsuo espero el acercamiento de sus enemigos, aprovechando los segundos que tenia de ventaja antes de que lograran darle alcance para escapar al lanzarse al suelo y rodar para después reincorporarse, no sin antes escuchar como sus atacantes se impactaban contra el suelo fuertemente.
-- Vaya quién lo diría, ustedes en verdad son lentos. – comento el chico con una sonrisa burlona.
-- ¿¡que es lo que dijiste mocoso!?... –susurro Ras al son que aparecía entre la cortina de polvo que se había levantado. -- ¡ahora veras lo que es velocidad!
-- Bien parece que todo saldrá como espero… -pensó el infante en su mente con algo de agitación. – solo espero poder aguantar lo que sigue… tengo que hacerlo…
Lo siguiente fue ver como de entre las capuchas de los atacantes un par de alas demoniacas comenzaban a surgir, lo cual le dio la señal al Uchiha para comenzar su desenfrenada carrera a través del campo de batalla, curiosamente no era como si estuviera tratando de escapar sino que su rumbo seguía un patrón, ayudándose cada vez que podía de los árboles y rocas que se encontraba para conseguir un mayor impulso y evitar así a sus capturadores.
-- ¡M-mis piernas… siento como si todo mi cuerpo se estuviera… desgarrando!... –susurro en su mente el Uchiha entrecerrando sus ojos ya sin poder esconder su dolor y fatiga. – Un poco mas… ¡solo un poco más!
-- ¡Esta a punto de caer! –declaro el sujeto que llevaba el par de oses como armas. -- ¡es momento de acabarlo!
-- ¡Ahora!
Frenándose de un momento a otro el Uchiha pareció jalar algo que había entre sus dedos, sintiendo en ese instante sus atacantes como su vuelo era frenado para poco después ser atraídos hacia el centro del campo de batalla donde ambos permanecieron levitando como si algo los retuviera.
-- ¿Qué sucede aquí? – se pregunto uno de los encapuchados intentando moverse. – ¡No puede ser que ese mocoso conozca algún hechizo de retención!
-- Llámalo hechizo de retención o solo estrategia – declaro triunfante Natsuo al momento que mostraba un cordel plateado en su mano y al son que lo jalaba un poco el resto de él se hacía presente. – es lo suficientemente resistente para tenerlos un momento…
El hecho de reconocer que habían bajado su guardia y de permitir que un niño jugara con ellos ya era humillante, sin embargo las risas por su parte no se hicieron esperar al encontrar la falla en la estrategia que el castaño había seguido.
-- ¿y que se supone que harás ahora? – se burlo uno de los encapuchados. -- ¿escapar?... no puedes retenernos aquí y tu estado no te dejara ir muy lejos. Acéptalo niño estas perdido jajá.
Aun así las amenazas de aquel aparente Monstro no pareció afectar al infante quien solo siguió sonriendo, moviendo un vez más el cordel solo para cerrarles la boca a sus enemigos al ver el patrón que había seguido al trazarlo. Tratándose de una cruz la cual atada en cada extremo al árbol parecía aumentar el soporte de esta.
-- Quizás muera… pero hare todo lo que me sea posible por llevarlos conmigo… ¡Flame…! –inhalando todo el aire que le era posible el chico inflo un poco su pecho mientras realizaba un rápido sello con una de sus manos. - … ¡Drive!
Su último ataque finalmente consistió en una serie de cuatro poderosas llamaradas las cuales incendiaron cada uno de los cuatro extremos de la susodicha cruz la cual condujo las llamas hacia el centro de esta donde se encontraban sus enemigos.
-- ¡Gyaaaaa!!
Fue lo único que Natsuo escucho después de que las llamas se habían apoderado de todo el cordel, dedicándose a observar un poco la cruz llameante antes de ir lentamente hacia uno de los arboles en busca de un poco de descansó, estaba hecho puré, literalmente, pensando en que ya que ni siquiera sentía sus huesos suponiendo que la fricción del movimiento los había hecho polvo, aunque fuera técnicamente imposible que pudiera desplazarse algún lugar de ser eso posible.
-- creo… que ya esta… -susurro sentándose al pie de un árbol cercano y dejándose caer, suspiro mientras alzaba un poco su vista tratando de ver un poco la luna llena de la noche. – que linda noche jeje…
Susurro finalmente cerrando sus ojos.
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Algunos minutos pasaban y las flamas de la singular cruz que cierto Uchiha había creado parecían estar próximas a apagarse, permaneciendo todo apacible hasta ese momento en el que la pesadilla de aquel anterior ataque parecía haberse disipado, desafortunadamente no era así, de entre las llamas un par de siluetas humanoides deformadas en su totalidad comenzaron a divisarse y a caminar entre las mismas.
-- ese mocoso…. Ese estúpido mocoso… -resonó la maquiavélica así como monstruosa voz de uno de los encapuchados la cual parecía estar más enojada que nunca.-- ¡voy a matar a ese mocoso!
Las llamas se disiparon mostrando la figura desalineada de aquellos dos misteriosos seres, no pudiéndose apreciar mucho debido a las feroces quemaduras que dejaban ver músculos y huesos así como sangre brotando de sus desfigurado rostro en el que solo sus colmillos así como feroces ojos denotaban su enojo ante el que las había hecho aquello.
-- Esta ahí… -susurro la segunda silueta que se veía tan desfavorecedora como la segunda. – no me importa si esta muerto o no… voy a despedazarlo…
El Uchiha quien seguía bajo el pie de aquel árbol ni siquiera se imaginaba lo que ocurría a su alrededor, todo el esfuerzo anterior al parecer había acabado con sus reservas de energía así que aunque estuviera consiente no era mucho lo que podía hacer para evitar lo que venía. Finalmente aquellas dos aberraciones se encontraban frente a él infante.
-- Estúpido niño ahora la pagaras… -susurro uno de ellos al son que lo tomaba por la chaqueta y sin mucho esfuerzo lo alzaba en al aire, riendo de manera complaciente al ver que este no respondía. – ya está muriendo… jeje no creo que haya problema si acelero un poco el proceso y te atravieso el corazón, ¿verdad?
Aquel sarcasmo saco una risa a su compañero quien con cierto deleite observo como el corazón del chico estaba a punto de ser destruido por las garras del infernal ser que estaba su lado.
-- ¡Deténganse! – exigió una voz femenina quien antes de que alguien pudiera divisarla golpeo el pecho de los dos seres deformes quienes soltaron a Natsuo, así como algo de sangre al sentir el fuerte impacto. – No dejare que sigan lastimando a mi compañero…
-- ¿Ahora quien dem?… ¿¡tú!?
Como si aquello fuera algo poco creíble las deformes criaturas observaron que la chica que los había golpeado anteriormente no era otra que Hinata quien aprovechando su último ataque, había logrado recuperar a su amigo sosteniéndolo ahora con uno de sus brazos mientras que con el otro mantenía su palma alzada y sus ojos daban señales de poseer la técnica ocultar característica de su clan.
-- Mocosa tu… ¿Por qué demonios has venido?.... – pregunto uno de sus enemigos aun quejándose por el anterior ataque, al parecer había logrado dañarlos realmente. – pudiste haberte salvado… ¿Qué es lo que te trajo de nuevo aquí?...
Hinata quien después de retroceder un poco con intenciones de dejar a su compañero a salvo al pie de un árbol por primera vez mostro una mirada que reflejaba coraje y quizás, valentía ante aquella situación.
-- Amistad. – fue la respuesta firme de la Hyuuga.
-- Te arrepentirás de haber vuelto… aggg… ¿Qué demonios fue lo que hiciste? -- pregunto Ras al son que retrocedía un poco al sentir como su sistema nervioso parecía querer colapsar. – ese último golpe… me daño más que lo que lo hizo ese enano…
Por su parte Volk no parecía muy diferente a su compañero sin embargo guardo silencio, quizás pensando en cómo sortear a este nuevo enemigo el cual seguramente podría dañarlos más que su anterior oponente.
-- Quizás corrí y tuve miedo… pero… pero… ¡No más! –exclamo la niña en un tono firme a la vez que extendía las palmas de sus manos y al son que separaba sus piernas, asumía la posición de batalla característica de su familia. -- ¡voy a pelear… porque hay alguien a quien quiero proteger!
-- ¡Así se habla Hinata!
-- ¿Uh? – pregunto extrañada la Kunoichi volviendo su mirada hacia donde había provenido la ultima voz, iluminándosele el rostro de felicidad al descubrir quienes era. -- ¡Kiba-kun, Akamaru-chan… Shino-kun, Kurenai-sensei!
Los mencionados se encontraban en una gran rama la cual pertenecía a un gran árbol detrás del que cierto Uchiha yacía, evidentemente los habían estado buscando y al parecer los dos misteriosos atacantes no estaban muy felices ante las nuevas visitas.
-- Tsk… esto solo complicara más las cosas…
-- Oye… -- llamo Kurenai a las dos aberraciones que tenía frente a sus ojos. – te atreviste a tocar a dos de mis preciados alumnos… por eso, voy a matarte…
Mostrando una mirada dura como ninguna otra la mujer y las deformes plastas en las que ahora se habían convertido el par de encapuchados se miro fijamente entre sí.
Continuara...
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