Naruto Shinobi Way
Saga I – Off the Darkness
Capitulo 6 – En la aldea oculta de la lluvia…
Un alma pura reside en un cuerpo sano,
El espíritu oscuro reclamaba el retorno,
Es el sentimiento de inocencia y bondad lo alimentaran,
La sangre de una virgen correrá…
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La tranquila noche había llegado a su fin y después de aquel merecido descanso el grupo 8 junto con su maestra se pusieron en marcha, recorriendo ahora un bosque apenas visible debido a la infinita niebla que parecía cubrir la ruta y la cual a pesar de la feroz lluvia no parecía disiparse. Todos los que conformaban aquel equipo llevaban su respectivo impermeable el cual les ayudaba a sortear el clima de la región.
-- Al parecer el país de la lluvia le hace honor a su nombre. – comento Kiba quien con Akamaru escondido entre su chaqueta observaban en ocasiones el cielo nublado. – esto parece nunca terminar.
-- Llueve continuamente, las condiciones húmedas del lugar es lo que da origen a la vasta vegetación que nos rodea. – Explico la Jounin sin dejar de avanzar.
Aquel comentario pareció haber quedado claro para todos sus alumnos, sin embargo uno de ellos se mantenía alejada de su alrededor, cierta Hyuuga quien aun pensaba en los sucesos ocurridos la noche anterior en la que había espiado la charla de cierto Uchiha y de su tutora, su mente quizás no lograba entender el porqué su compañero aun a pesar de la carga que llevaba sobre sus hombros lograba permanecer como lo hacía ahora, ciertamente Natsuo caminando a unos metros delante de ella manteniendo una marcha alegre sin ocultar la impresión que le hacía estar alrededor de todo ese boscoso lugar.
Por más que se preguntara el cómo o el porqué de su actitud tan alegre y descuidada ante las situaciones no llegaba a una respuesta, ¿es que acaso ese infante era tan complicada para ella?, aunque si lo pensaba detenidamente no es que entendiera perfectamente a los que la rodeaban, ni que decir de ella misma. Hinata se vio soltando un respiro en señal de resignación lo que no fue pasado por alto por Kurenai quien prefirió no decir nada.
-- Kurenai-sensei – llamo el Uchiha repentinamente - ¿también hay una especie de hokage o gobernante en la aldea oculta de la lluvia?
La anterior pregunta llamo no solo la atención de la susodicha sino también de sus compañeros quienes permanecieron en silencio para escuchar la respuesta por parte de la Jounin.
-- las cinco importantes aldeas de nuestro mundo está regida por los cinco shinobis mas poderosos de cada aldea, estos reciben el titulo de Kage, en este caso el líder de la aldea es llamado Amekage.
-- Amekage… vaya. –dijo pensativo ahora Kiba. – a decir verdad no se mucho de la aldea de la lluvia, solo que nuestra aldea así como la del viento se encontraban en constante guerra con ella.
-- ¿Estábamos en guerra con este país? – pregunto Natsuo desconcertado.
-- Ah lo olvidaba… tu no estudiaste en la academia. – susurro el Inuzuka desconcertado. —veamos, ¿Cómo te lo digo?...
-- Las guerras son un tema básico en nuestra historia. – interrumpió súbitamente Kurenai. - ¿no te inculcaron eso nuevamente después de tu pérdida de memoria?
-- No. –contesto Natsuo sin cambiar su usual expresión. – técnicamente solo viví un año con mi madre y según sus palabras tuve que aprender cosas básicas como caminar, hablar, entre otras.
Mientras que el semblante del Uchiha no cambiaba el de sus compañeros por el contrario denoto cierta depresión que ninguno se molesto en ocultar.
-- Nats, estar contigo a veces es deprimente.
Un signo de interrogación se dibujo sobre la cabeza de Natsuo mientras que Kurenai con un semblante serio parecía estar pensativa ante aquello.
-- Hinata, Shino, Kiba… adelántense un poco y hagan un reconocimiento del área. – susurro finalmente la jounin sin cambiar su semblante. – Natsuo y yo los alcanzaremos pronto.
Aunque extrañados por la orden Kiba y Shino obedecieron, quedándose detrás Hinata quien parecía querer escuchar la conversación que proseguiría entre el Uchiha y su tutora, sin embargo una rápida mirada por parte de esta última hizo que bajara su rostro y se fuera a paso lento después de despedirse de su compañero. La mujer hablo finalmente al confirmar que estaban solos.
-- Natsuo… -llamo con tono firme la mujer. – además de tu familia, ¿con cuantas personas has convivido en tu vida?
-- emm… pues… - el Uchiha comenzó a levantar uno a uno sus dedos conforme nombraba cada persona. – Sasuke… Hinata-chan…. Shino… Kiba… y usted Kurenai-sensei, ¿Por qué lo dice?
-- Ya veo, una mano completa. – susurro al notar como el infante le mostraba la palma de su mano. -- ¿tu mama te enseño que debías ser siempre sincero con tus palabras?
Natsuo a decir verdad no entendía porque aquel interrogatorio sin embargo termino por afirmar ante la última pregunta lo cual dejo pensativa a su instructora.
-- La sinceridad no es algo malo podría decir – susurro finalmente la mujer. – pero debes recordar ante todo que eres un ninja, mas aun un Uchiha por lo que a pesar de que suelas confiar en los demás. Un dejo de desconfianza podría salvarte de muchas situaciones.
-- ¿Qué tiene que ver el que sea un Uchiha, Kurenai-sensei?
Kurenai no respondió. En su mente se preguntaba si Natsuo estaría listo para lidiar con aquello, después de todo hasta ahora solo había mostrado ser inocente y puro, la cualidad de un niño pequeño podría decir, ¿sería bueno decirle lo que la extinción de su clan provoco?, ¿el ser visto como el portador de una característica por la cual muchos matarían?, ¿acaso lo correcto sería revelarle que para la mayoría no era más que un simple recipiente con el secreto de una de las técnicas más antiguas de su linaje?, Su debate mental fue desconcertante ante el infante que observándola de frente esperaba la respuesta a su pregunta anterior.
-- No, nada. – mintió finalmente la mujer. – solo quise mencionarlo… escucha Natsuo, agradecemos que tengas confianza en nosotros y sé que tus intenciones son buenas. Pero algunas cosas sería mejor que no las digieras como si fueran cualquier cosa.
La mujer de cabellos negros noto como ahora su joven alumno bajaba un poco su mirada ante aquellas palabras, para poco después alzarla y mostrar una sonrisa con la que al parecer le agradecía aquello último.
-- Entiendo. Disculpe las molestias Kurenai-sensei. –susurro haciendo una reverencia y poniéndose en marcha hacia sus compañeros.
-- Oye Nats – llamo nuevamente la Jounin atrayendo inmediatamente la atención del Uchiha. – una última pregunta. Sobre lo que decías de aprender a caminar, hablar y esas cosas en tu ultimo año con tu madre… ¿se podría decir que tu estado era el de un recién nacido?
Lejos de molestarse el chico volvió a sonreírle.
-- Sabe, mi mami me dijo que todo ese tiempo había sido como si hubiera tenido un segundo bebe. – respondió mostrando la lengua y después de sonreír nuevamente, se encamino hacia sus compañeros.
Kurenai solo pudo observar con su semblante serio como el Uchiha se alejaba.
-- ¿Así que era como un bebe? – medito la mujer en sus pensamientos. – esto es malo, Kasumi es como si hubieras dejado a un recién nacido a su suerte… quizás lo mejor es que lo hubieras llevado contigo. ¿No lo crees?
Instantes después la chica de ojos carmesí alzaba su mirada hacia el cielo, como si estuviera en espera de la respuesta de la fallecida mujer.
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Una larga caminata a través de aquel boscoso lugar llevo por fin a una gran colina desde la cual el grupo 8 pudo divisar como ante una aldea de enormes edificios se divisaba a lo lejos, habían llegado a su destino después de un día arduo de viaje.
-- La gran aldea oculta en la lluvia… -susurro Kiba asombrado. – así que por fin estamos aquí…
-- Es… muy grande. – comento Hinata sin molestarse en ocultar su impresión.
-- Parece que los rumores sobre sus edificaciones así como estructura eran ciertos, nada mal – dijo Shino con su tono singular.
-- ¡Yosh, vamos quiero ver eso de cerca lo más pronto posible! –exclamo cierto Uchiha quien no parecía molestarse en ocultar su ímpetu. – ¿Qué dices Kiba una carrera?
-- Tenlo por seguro enano – fanfarroneo el Inuzuka con un semblante de total confianza. – El último en llegar invita el almuerzo.
-- ¡Alto ustedes dos! – ordeno Kurenai frenando por completo a sus dos alumnos con el simple sonido de su voz. – iremos con calma y cuidadosamente, estamos en terreno desconocido así que no bajen su guardia y sobre todo… compórtense ¿fui clara?
La mirada de la mujer en ese momento causo terror tanto al Uchiha como al Inuzuka por lo que ambos concordaron en que debían obedecerla y con un tono temeroso, que sobrepaso incluso el de Hinata susurraron.
-- Si Kurenai-sensei…
-- Bien entonces adelante equipo. – termino de decir la mujer al son que dirigía a su grupo hacia la aldea frente a sus ojos.
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En un cuarto poco iluminado, la situación de tres individuos conversando parecía estarse dando, los tres usaban unas gabardinas que tenían que cubrían casi por completo su cuerpo, estas de color negro lograrían mezclarse perfectamente con la oscuridad de la habitación de no ser por las nubes rojas que tenían como estampado. La habitación era amplia y si se tuviera que denotar algo, sería el escritorio detrás de ellos repleto de pergaminos usados y quizás algunos antiguos, así como las lámparas que lanzaban un poco su luz sobre las misteriosos siluetas.
-- ¿Por qué es que tenemos que pedirles ayuda a esos de Konoha? – comento una de las siluetas la cual se distinguía por tener el pelo en puntas así como un par de ojos rojizos los cuales parecían tener algunos espirales dibujados en ellos. – soy el próximo dios de este mundo, puedo acabar fácilmente con la supuesta amenaza que mencionas.
-- Lo sé, no cuestiono sus habilidades Amekage. –susurro la segunda silueta en un tono entre serio y burlón, lo único que lo diferenciaba del resto era que a pesar de estar siendo un poco iluminado, tapaba su rostro con una máscara naranja que solo dejaba ver uno de sus ojos carmesí. – es solo que tengo que hacerlo.
El primero sujeto observo detenidamente a su compañero, preguntándose en su mente cual sería ahora su plan al hacer venir a un escuadrón de ninjas de la hoja, mas aun pareciera que esperaba a alguien en especial. Aun así no podía hacer nada, al ser que tenía enfrente era que contralaba su organización desde las sombras por lo que tendría que estar de acuerdo con su plan por más raro que le pareciera.
-- Konan… encárgate de vigilar todo. –termino de decir finalmente el primero el sujeto del cabello en punta a la tercera figura quien por lo esbelta parecía ser una chica, sin mencionar por la flor de origami que llevaba sobre su azulado cabello.
-- Como digas.
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-- ¡Waaa, esta aldea es realmente impresionante si la miras tan cerca! – exclamaba Natsuo con un semblante maravillado mientras que girando su vista en torno a los altos edificios del lugar.
-- ¡Ey Natsuo, ya tendrás tiempo de jugar después! – le reclamo Kiba quien junto al resto del grupo ya le llevaban algunos metros de ventaja en el camino. - ¡apresúrate que tenemos trabajo que hacer!
-- jeje perdón chicos
Apresurándose para alcanzar a sus amigos el grupo 8 atravesó las pobladas calles de la aldea, a decir verdad la estructura si era algo diferente si la comparaban con las de su aldea, sobre todo por las pipas y tubos sobresalientes en cada edificio que al parecer, ayudaban a evitar que aquel lugar cayera en la inundación por las continuas lluvias.
Avanzando un poco a través de la ciudad pudieron notar como continuamente el trayecto muchos de los pobladores quedaban perplejos ante la presencia de los ninja de la hoja, lo que pareció impresionar solo al Uchiha quien por esa ocasión pareció rivalizar con Hinata y bajar su mirada de una manera tan apenada como solo la Hyuuga podría hacerlo.
-- Era de esperarse, ¿no lo crees Shino?
-- Si. Años de guerra no se olvidan tan fácilmente. – contesto Shino a ante la pregunta del Inuzuka. – eso o que no están acostumbrados a ver forasteros.
Hinata prefirió guardar silencio y tratar de sobreponerse a aquellas miradas, después de todo ser el centro de atención de alguien mas no era algo a lo que estuviera precisamente acostumbrada, sin embargo una pequeña sonrisa de su parte no pudo evitarse dar al notar como su compañero Uchiha parecía estar igual de apenado que ella.
-- En verdad que se siente raro el ambiente. – pensó Kurenai analizando su situación. – a decir verdad es raro que la aldea de la lluvia pida ayuda en alguna misión, pero supongo que la situación del feudal me da la razón que busco, aunque…
Recordando el recibimiento que habían tenido por parte de los ANBU que custodiaban el acceso a la aldea, la mujer ninja no pudo negar que algo raro había en ellos de hecho, de no haber especificado la misión por la que se encontraban en ese lugar juraría que ahora mismo estarían entablando combate en contra de aquellos shinobis.
-- Ustedes deben de ser los shinobis que la aldea de la hoja nos envió. – aseguro una voz femenina que trajo a Kurenai a la realidad. – ¿no es así?
La Jounin observo a la que seguramente sería su guía o incluso anfitriona, a simple vista parecía ser una simple mujer de alrededor de 20 años, cabello lacio, corto y azulado sobre el que se adornaba una flor color blanca, tenía los ojos azulados y delineados en morado, la chica mantenía una expresión seria que rivalizaba con la que Kurenai solía dar, en cuanto a su vestimenta cubría casi por completo su cuerpo con una gabardina oscura la cual solo dejaba a la vista las sandalias oscuras que cubrían incluso sus tobillos, algo no muy femenino pensaran algunos, pero bueno ¿Quién tenía derecho de criticar la vestimenta ajena?
-- Si, somos nosotros. –contesto Kurenai con amabilidad y sin cambiar sus semblante de frialdad. – soy Kurenai Yuhi, Jounin de la villa escondida entre las hojas y líder del grupo 8.
La chica de cabellos azules solo asintió de manera positiva mientras que aquella mujer le presentaba uno a uno sus alumnos, deteniéndose un poco al escuchar el apellido Uchiha, pero finalmente volviendo su atención hacia la Jounin.
-- Interesante grupo, pueden llamarme Konan y seré yo su guía durante su estadía en nuestra aldea. – aclaro la susodicha comenzando a alejarse. – Síganme por favor.
Para fortuna del grupo las reacciones frías de aquella mujer no les molestaban tanto, después de todo se habían acostumbrado a que su instructora fuera rígida con ellos por lo que sin demora la siguieron por donde los estaba conduciendo. Fue en el trayecto que todos pudieron ver como aquella mujer de corto cabello azul era saludada por casi la mayoría de los pobladores, ya sea con sonrisas, palabras cariñosas o simples “hola” que denotaban gran respeto, Konan siempre respondía aquello con un cordial gesto de mano el cual los dejaba más que satisfechos.
-- Se ve que es muy popular señorita – comento Natsuo al notar todo lo anterior lo que provoco que recibiera un codazo por parte de Kiba. -- ¿Qué?
El último comentario del Uchiha y el ver como sus compañeros le indicaban que guardara silencio logro levantar una ceja en la expresión de la susodicha.
-- Es solo por ser la ayudante del Amekage.- comento Konan con el tono acostumbrado hasta ese momento. – al igual que el Hokage de su aldea, el Amekage es la persona más respetada en este lugar.
-- Tal respeto siempre conlleva una gran Azaña – comento ahora Kurenai. -- ¿no lo crees Konan-san?
La susodicha solo bajo un poco la mirada quizás recordando algún hecho. Finalmente dijo…
-- Anteriormente la aldea de la lluvia estaba sumida en múltiples guerras, ni que decir de la guerra civil entre nuestro mismo pueblo. Pero con la llegada de nuestro actual Kage todo se encuentra en calma.
-- En verdad que esto de las guerras es un tema vital en nuestra historia. –pensó Natsuo sin notar que lo hacía en voz alta, dándose cuenta hasta el momento en que todos lo observaban. – Bueno ya… me callo… ¡oh mira una fuente!
-- ¡Vuelve acá enano fastidioso! – decía Kiba al notar como su compañero corría hacia la susodicha fuente como si de un niño pequeño se tratara.
Al observar aquello Shino solo se encamino junto con sus compañeros mientras que Hinata por su parte no pudo evitar sonreír al ver los intentos de Kiba y Akamaru de hacer que cierto Uchiha se comportara. Kurenai por su parte solo respiro algo resignada mientras que Konan los observo fijamente.
-- Ese niño… siento las molestias, aun no logro que se comporte como es debido.
-- No importa. – contesto Konan ante la disculpa de Kurenai. – de cierta forma me recuerda a mí.
Siendo ahora la Jounin la que arqueaba la ceja, observo de reojo a su anfitriona preguntándose si acaso aquella chica de apariencia tan seria y rígida alguna vez llego a mostrar la alegría que el más joven de sus alumnos mostraba ahora. Fuera cierto o no eran sus razones la que la hacían sentirse identificado con Natsuo y a decir verdad su pasado no era algo que le importara por lo que decidido guardar silencio y esperar a que reanudaran su camino.
-- Hinata. –susurro Kurenai llamando la atención de su protegida. – necesito hablar contigo cuanto antes…
Observando a su tutora a los ojos la chica de ojos cristalinos no pudo negarse, preguntándose en su mente cual sería la razón y temiendo que se tratara sobre su intento de espionaje durante la noche anterior.
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-- ¿¡Q-que me encargue de que!?
Después de haber sido conducidos a una modesta vivienda por Konan, se les había dicho que residirían ahí el tiempo que tuvieran que permanecer en la aldea, realmente aquello era más de lo que aparentaba, por fuera parecía bastante común mientras que por dentro podría pasar fácilmente como una residencia con los servicios como lo era ducha, televisión, dormitorio y demás cumplidos. Fue entonces que aprovechando que el trió de chicos se encontraba examinando la residencia, la mujer decidió que era el momento adecuado para hacer aquella petición.
-- Ya me escuchaste Hinata. – replico Kurenai con su tono firme pero suave mientras daba un sorbo a una te las tazas de té que se encontraba en la mesita de madera pequeña y ovalada. – quiero que te encargues de Natsuo, que no se meta en problemas.
-- P-Pero… ¿no sería mejor que lo hiciera usted Kurenai-sensei? – trato de defenderse la pequeña Hyuuga.
-- Yo no estaré todo el tiempo con ustedes, habrá misiones en las que incluso tendremos que separarnos y necesito que alguien lo mantenga a raya.
Las palabras de su instructora tenían sentido, como siempre si es que se ponía a analizar sus peticiones anteriores a esa, después de todo el Uchiha había demostrado tener una actitud bastante hiperactiva por no decir infantil. Aun así si tuviera que elegir preferiría pasarle la tarea a alguien más ya que no se sentía capaz para tal cosa.
-- Si… pero… ¿Por qué yo? –susurro en tono bajo y con una mirada que emulaba su tono.
Kurenai se cruzo de brazos ante aquella pregunta y cerrando sus ojos mantuvo un semblante pensativo parecía estar meditando sus siguientes palabras, finalmente dijo…
-- Si no eres tu las cosas no funcionaran, si elijó a Shino dudo que Natsuo le preste atención, con Kiba posiblemente se la pasaran discutiendo todo el tiempo, sin embargo contigo…
Hinata no pudo evitar mirar de reojo a su instructora al escuchar lo que estaba a punto de decir.
-- Bueno a decir verdad e visto que no se llevan tan mal, sin mencionar que ambos tienen algunos puntos en común. –susurro la Kunoichi pensativa. – como sea te lo encargo Hinata, eres mayor que el así que de cierta forma también es tu responsabilidad.
-- Pero… Kurenai-sensei… Natsuo-kun… no creo que necesite tanta supervisión, quizás el solo…
-- ¡Kurenai-sensei, Hinata-chan no creerán lo que... Waaa~a!
Como si el cruel destino conspirara en contra de la Hyuuga, Natsuo que en ese momento corría hacia ellas desde el otro extremo de la habitación término resbalando con el piso pulido de la habitación y aterrizando sobre el equipaje de todos sobre el cual quedo atrapado, mostrando momentos después su mano la cual mantenía con el pulgar en alto para darles a entender que se encontraba bien.
-- Y… ¿querías decirme algo Hinata? – pregunto Kurenai después de haber la anterior escena.
-- No Kurenai-sensei… -susurro la susodicha con la cabeza baja y un tono que denotaba resignación.
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-- ¡Kurenai-sensei, Kurenai-sensei!
Algunas horas habían pasado desde la llegada del grupo 8 a su hogar temporal y buscando a su instructora, Kiba se dedicaba a recorrer los pasillos de aquel lugar junto con su cachorro sin mucho éxito.
-- Haces mucho escándalo. – contesto Shino quien observando la televisión en la sala noto como su compañero y el cachorro blanco hacían acto de presencia.
-- Ah Shino, ¿sabes donde se metió Kurenai-sensei?
-- Parece ser que fue citada por esa señorita llamada Konan para hablar con el señor feudal sobre la misión. – dijo Shino al son que su atención volvía al televisor.
-- Ya veo y ahora que lo noto… ¿Dónde está el enano y Hinata?
-- Parece que Natsuo quiso echarle un vistazo al pueblo y como sabemos Hinata tiene que hacerse cargo de que no se meta en líos, por lo que salió detrás de él en cuanto lo supo. Si no regresan antes que Kurenai-sensei los castigara.
-- bueno si eso pasa, al menos me divertiré observando que castigo le dan al súper enano.
Notando que al parecer no habría nada que hacer en las próximas horas, el Inuzuka se sentó al lado de su compañero algo resignado y sin importarle de quien fueran comenzó a comer de un tazón de palomitas que se encontraba a su lado.
-- Ni hablar, al menos espero que haya algo bueno en la programación de hoy.
-- Kiba… te estás comiendo mis palomitas…
-- ¿mm?
Al son que se llevaba algunas mas a la boca Kiba volvió su mirada hacia su compañero, desconcertándose y a decir verdad atemorizándose un poco al ver como este lo miraba fijamente con aquel semblante frio que lo caracterizaba.
-- u no quieres comerte mis palomitas… ¿cierto?
-- Este chico a veces me da miedo…
Pensó Kiba al igual que seguramente lo hacia su cachorro quien con algo de pavor se escondía detrás de su amo el cual mantenía una sonrisa nerviosa ante todo aquello.
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Tal como había dicho Shino, su compañero Uchiha parecía estar recorriendo aquella villa en un intento por conocer más aquel desconocido lugar, de una manera un tanto entusiasta y quizás molesta para los pueblerinos quienes algo desconcertados, solo observaban como aquel infante a gran velocidad saltaba de edificio en edificio, colgándose de los tubos e impulsándose cuando la velocidad que llevaba no le alcanzaba para seguir avanzando.
-- ¡Yahoo, esto sí que es divertido! – exclamaba Natsuo sin ocultar su emoción.
Mientras tanto Hinata quien lo seguía de cerca algunos edificios detrás, a gritos intentaba llamarle la atención, fallando miserablemente al no contar con la dureza para hacerlo como debía ser debido.
-- Natsuo... kun... deja de hacer tonterías. -suplico la pequeña Hyuuga con un dejo de preocupación.
-- ¡Vamos Hinata-chan diviértete! - exclamaba en ese momento Natsuo al son que se colgaba de un tubo y hacia una pequeña maniobra digna del mismísimo hombre araña. - ¡Ehhh no sabía que podía llegar tan alto!
Mientras tanto en lo más alto de algunos rascacielos dos figuras encapuchadas por completo parecían estar vigilando a aquellos dos ninjas en su travesía a través de la aldea.
-- Quien lo diría… que los molestos mocosos que se interpusieron en nuestra casería, serian los mismos que servirían para nuestros propósitos… -- dijo uno de ellos el cual tenía una voz profunda y bastante dura.
El segundo de los encapuchados solo mostro en ese momento una reluciente y afilada dentadura la cual destello ante la luz del atardecer que anunciaba el próximo anochecer.
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